MORELIA, Mich., 26 de septiembre de 2017.- En el curso de 2017 se han detectado en Morelia entre seis y siete casos de síndrome de Diógenes o acumuladores compulsivos, refirió José Luis Gil Vázquez, secretario de Servicios Públicos; solo en el último mes se concretó el hallazgo de tres de estos casos.
Tras el inicio de las labores de retiro de materiales acumulados en una vivienda particular, localizada en el fraccionamiento Hacienda la Trinidad, donde los vecinos reportaron la acumulación de materiales de desecho por parte de un residente, Gil Vázquez expresó que en lo que va de 2017 se han encontrado, a través de denuncia ciudadana, hasta siete casos de personas afectadas por el síndrome de Diógenes o de acumulación compulsiva de materiales varios, principalmente basura y desechos que recogen inclusive de las vías públicas, al atribuirle un valor personal.
Detalló que entre los casos encontrados en la capital michoacana se encuentran el ciudadano residente en la calle Juan Álvarez, en el Centro Histórico; una familia residente en la colonia Vasco de Quiroga, y dos personas radicadas en la colonia Tres Puentes, a los que se suma el ciudadano vecino del fraccionamiento Hacienda La Trinidad.
Aseveró que el síndrome de Diógenes se ha asociado con personas solitarias o que han experimentado pérdidas personales; además de la insalubridad que representa para el afectado vivir en una casa o departamento donde se acumulan materiales de desecho, lo que puede llevar al desarrollo de enfermedades respiratorias, dérmicas y oculares, los vecinos pueden verse afectados por la emisión de malos olores y proliferación de fauna nociva, como ratas y cucarachas.
No es un problema menor el síndrome de Diógenes: en los casos más recientes se han extraído de las viviendas de los afectados seis toneladas y 18 toneladas de basura. Para el caso del vecino del fraccionamiento Hacienda La Trinidad, se calcula que se retirarán en los próximos dos días hasta 20 toneladas de basura, resultado de dos años de acumulación.
Cuando los recuerdos asfixian
Don Juan*, con alrededor de 50 años, enfrenta la soledad en su vida cotidiana, tras una situación personal que le ha llevado a vivir solo; compensa la compañía física de la que carece recogiendo basura cada vez que sale de su hogar, con dirección a su centro laboral, a abastecer su despensa o cualquier otro asunto que deba atender.
Además, no se desprende de ningún objeto, ya que todos son recuerdos importantes: envases plásticos de refresco, insecticidas, bolsas, zapatos y ropa viejos, adornos en malas condiciones de conservación, todo tiene cabida en la casa de Don Juan, aunque ello implique que él mismo deba vivir prisionero en su domicilio.
El cúmulo de materiales que resguarda la vivienda de Don Juan alcanza el techo de la pequeña vivienda, lo que hace complejo transitar en el interior de la casa para su ocupante, que se resiste a abandonar lo que él considera sus propiedades.
Luego de la intervención de la Secretaría de Servicios Públicos, explicó José Luis Gil, será
sometido, con el acompañamiento de sus familiares a terapia psicológica para superar los problemas que le llevaron a acumular materiales.
Aunque existe una sanción administrativa para esta conducta, ésta no se impone en la primera atención; sin embargo, en caso de reincidencia, la que es muy probable de no contar con asesoría psicológica, se procederá a cobrar al afectado no solo la multa, sino también la limpieza del domicilio, lo que puede alcanzar una suma de 5 mil pesos.
Gil Vázquez invitó a la población a denunciar a través de 072 o de la plataforma Línea Directa la existencia de sitios donde personas afectadas por el síndrome de Diógenes acumulan objetos y materiales de desecho, a fin de dar atención a estos individuos y preservar la salud de los vecinos.