Se manifiestan vecinos de la tenencia de Santa María en el CAM
MORELIA, Mich., 27 de julio de 2026.- Cada año nacen miles de cachorros que nunca tendrán un hogar. Antes de convertirse en perros callejeros, fueron parte de una camada no planeada, producto de una reproducción sin control que sigue alimentando una problemática mundial. En el Día Internacional del Perro Callejero, especialistas advierten que el abandono comienza mucho antes de que un perro pise la calle.
La Organización Mundial de Sanidad Animal (WOAH) estima que existen más de 700 millones de perros en el mundo y cerca del 75 por ciento vive libre o sin supervisión constante. Junto con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el organismo señala que la principal causa de esta sobrepoblación es la tenencia irresponsable, la falta de esterilización y el abandono, no la presencia de los animales en las calles.
La explicación está en su capacidad reproductiva. Una perra puede entrar en celo hasta dos veces al año y tener camadas de cinco a seis cachorros en promedio. En menos de un año, muchas de esas crías ya pueden reproducirse, por lo que un solo animal puede dar origen a generaciones enteras si no existe control. Aunque la ciencia no establece una cifra exacta de cuántos perros puede generar uno solo, sí demuestra que este potencial basta para sostener un crecimiento constante de la población.
El problema va más allá del número de perros. Cada camada que nace sin un hogar disponible incrementa la presión sobre refugios, asociaciones civiles y autoridades, mientras miles de cachorros terminan enfrentando hambre, enfermedades, atropellamientos o maltrato. Muchos ni siquiera alcanzan la edad adulta.
Las consecuencias también impactan a la salud pública. La OMS estima que hasta el 99 por ciento de los casos de rabia en humanos son transmitidos por perros, una enfermedad que provoca alrededor de 59 mil muertes al año en el mundo y que puede prevenirse mediante la vacunación y el control responsable de las poblaciones caninas.
Por ello, organismos internacionales coinciden en que rescatar perros de la calle, aunque indispensable, no es suficiente para detener el problema. La solución comienza antes del abandono, mediante campañas permanentes de esterilización, identificación, adopción responsable y una mayor conciencia sobre lo que implica permitir que una mascota se reproduzca sin planificación.
Las cifras demuestran que el problema no puede resolverse únicamente rescatando perros de las calles. La evidencia científica apunta a una misma dirección. La reproducción responsable, la esterilización y la tenencia responsable son las únicas herramientas capaces de romper un ciclo que comienza mucho antes del abandono.




