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MORELIA, Mich., 2 de junio de 2026.- El Consejo Supremo Indígena de Michoacán (CSIM) denunció que estudios de tamizaje realizados en niños de la comunidad otomí de San Matías el Grande, municipio de Hidalgo, detectaron alteraciones en 20 de 61 menores evaluados, lo que representa un 32.79 por ciento de resultados positivos asociados con posibles signos tempranos de enfermedad renal.
En rueda de prensa, representantes de la comunidad y del CSIM señalaron que los análisis fueron realizados por esprecialistas contratados por el propio Consejo de Gobierno Comunal, luego de que, aseguraron, el Gobierno de Michoacán incumpliera el compromiso de efectuar las pruebas en las comunidades cercanas a la geotermoeléctrica de Los Azufres.
“Tenemos como fundamentar lo que estamos diciendo. Exigimos que se tomen cartas en el asunto, que se llegue a concluir lo que en las mesas de trabajo se ha pedido, se ha solicitado y se ha hablado y que no se ha tenido una respuesta concreta”, señalaron los representantes comunitarios.
De acuerdo con Roque Martínez, integrante de la comunidad, los estudios se realizaron el pasado 8 de mayo en tres escuelas de San Matías el Grande. De los 61 exámenes practicados a niños de entre 10 y 12 años, 20 presentaron alteraciones y siete requerirán nuevas muestras para confirmar o descartar riesgos de insuficiencia renal.
Durante la conferencia, los comuneros mostraron los resultados y afirmaron que los análisis fueron elaborados por especialistas y laboratorios que colaboran con investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
“Se hicieron estudios a 60 niños en tres primarias de la comunidad y no puede ser posible que de estos estudios más de 20 hayan salido con un factor alterado que nos da un margen a que puedan ser los próximos procesos hasta padecer esta enfermedad”, expresaron.
Los representantes comunitarios sostuvieron que la problemática rebasa ya a la población adulta y alcanza a adolescentes y menores de edad.
“Hoy tenemos enfermos jóvenes con 15 años. No podemos decir que ellos es a causa de la mala alimentación porque apenas empiezan a vivir”, afirmaron.
El CSIM atribuyó la problemática ambiental y de salud a la operación de la geotermoeléctrica de Los Azufres, administrada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE), y acusó a autoridades federales y estatales de incumplir acuerdos asumidos en mesas de trabajo celebradas desde abril.
De acuerdo con Pavel Ulianov, vocero del CSIM, comunidades del oriente de Michoacán han documentado previamente concentraciones de metales pesados en manantiales de la región y niveles de toxicidad de entre 35 y 50 por ciento en estudios realizados en años anteriores.
Los comuneros aseguraron que la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se comprometió a realizar una nueva inspección ambiental en la zona, sin que hasta ahora se haya concretado.
“Profepa Federal se comprometió a hacer una inspección a la planta geotermoeléctrica. Se comprometieron el 8 de mayo y dijeron que no pasaba de una semana. Hasta el día de hoy no lo han hecho”, denunció Roque Martínez.
Señaló que existe información reportada por la propia CFE a Profepa, según la cual existen 33 presas de enfriamiento en el complejo geotermoeléctrico, de las cuales 12 carecen de algún tipo de recubrimiento y otras presentan condiciones que, a juicio de las comunidades, incumplen estándares ambientales.
Los representantes de San Matías señalaron que actualmente estiman que cerca del 20 por ciento de la población de la comunidad enfrenta algún tipo de afectación relacionada con insuficiencia renal, aunque reconocieron que existe subregistro debido a que muchas personas evitan informar su condición por temor a ser discriminadas.
“Muchos de los que tenemos conocimiento no quieren comentar que tienen la enfermedad por miedo a ser discriminados, porque ya no les dan trabajo, porque la misma sociedad los reprime al ser señalados”, indicaron.
Los comuneros también afirmaron que el Hospital Regional de Ciudad Hidalgo resulta insuficiente para atender la demanda de pacientes renales provenientes de San Matías y otras comunidades vecinas como San Pedro Jácuaro, Alta Huerta, San Lucas y San Bartolo.
Respecto a la mortalidad asociada al padecimiento, señalaron que en San Matías se registran entre tres y cuatro fallecimientos por año relacionados con insuficiencia renal, una tendencia que, aseguraron, se mantiene desde hace más de dos décadas.
“Tenemos un alto índice. Si hablamos de tres o cuatro por año y el problema tiene entre 20 y 25 años, la tasa de mortandad ha sido enorme”, sostuvieron.
Finalmente, el CSIM emplazó a los gobiernos federal y estatal a cumplir los compromisos adquiridos en materia de salud y vigilancia ambiental.
De lo contrario, advirtieron que las comunidades emprenderán una Jornada Nacional en Defensa de la Salud, la Vida y el Medio Ambiente, uqe incluiría acciones permanentes en las instalaciones de la geotermoeléctrica de Los Azufres.




