Localiza Policía Morelia a mujer extraviada y la reúne con su familia
MORELIA, Mich., 9 de julio de 2020.- Ejidatarios de San Felipe de los Alzati, en Zitácuaro, viven bajo el asedio del crimen organizado, que busca acabar con los bosques de esa comunidad de origen indígena.
Integranets del Consejo de Vigilancia, dijeron en entrevista vía telefónica que el pasado 26 de mayo ella y otros miembros de la confundía fueron blanco de amenazas y golpes, hecho que denunciaron al día siguiente ante la Fiscalía Regional, temerosos de que se repitiera porque durante el ataque les fue posible identificar al agresor.
Desde entonces, continúan con la vigilancia en la zona boscosa, sin embargo "nosotros vivimos con miedo, porque nos amenazan a causa de que cuidamos los bosques… ¡Lo quieren talar!", dijeron.
La versión coincide con un reporte de este jueves, tanto de la Policía de Investigación como Michoacán, quienes acudieron a levantar un peritaje pre tala a un predio en el cerro del Hortelano.
Solo este jueves, refirió la activista, de ese cortaron arbolado adulto de tres hectáreas, pero la Policía Municipal no da patrullajes en esa comunidad, población que ha sido escenario de diversos hechos violentos.
El día miércoles pasado, confirmaron fuentes de la Fiscalía General de Michoacán (FGM) que dos personas habían ingresado lesionadas por arma de fuego en un hospital, mientras que sobre la carretera habían localizado dos vehículos baleados.
Al respecto, el Director de Seguridad Pública, Toribio Sánchez Martínez, nada ha declarado. Este medio ha intentado comunicarse con él, pero no atiende el teléfono.
Toribio Sánchez Martínez se incorporó recientemente a la Comisaría en medio de las críticas, porque en febrero pasado fue expuesta en redes sociales una agresión en contra de indígenas en la comunidad del Aguacate.
Del hecho, en que se le adjudicaban lesiones en contra de comuneros y haber ingresado a domicilios sin mandato judicial ni flagrancia delictiva, el Ayuntamiento informó que el mando policial había repelido una agresión, de la que cinco policías también habían quedado policontundidos.
Por su parte, la Comisión Estatal de Derechos Humanos (CEDH) aseguró que, a través de la respectiva Visitaduría Regional, se emprendió una investigación de oficio por los posibles abusos, que se encuentra abierta.