Video: hombre en Morelia patea a perro en situación de calle y lo mata
MORELIA, Mich., 12 de marzo de 2026.- Lo que comenzó como una simple orden de tacos terminó en una batalla legal por 100 mil dólares. Un turista alemán decidió demandar a la famosa taquería Los Tacos No. 1 ubicados en Nueva York después de asegurar que una de sus salsas era tan picante que le provocó dolor intenso.
El episodio ocurrió en agosto de 2024. De acuerdo con la demanda, el visitante pidió tres tacos y decidió añadir una generosa cantidad de salsa verde. Lo que siguió, según su relato, fue una reacción inmediata: ardor intenso en la boca, irritación en la lengua, náuseas y problemas estomacales que —afirmó— arruinaron parte de su estancia en la ciudad.
El turista sostuvo que el restaurante no advertía con claridad el nivel de picante de la salsa. Como parte de sus argumentos, incluso mencionó que su reloj inteligente registró un aumento en su frecuencia cardiaca mientras comía y presentó fotografías de la irritación en su lengua como evidencia.
Pero la historia dio un giro en los tribunales. En 2026, el juez federal Dale Ho decidió desechar el caso al considerar que el restaurante no incurrió en ninguna negligencia. En su resolución, explicó que en la cocina mexicana el picante es algo ampliamente esperado y que el propio cliente decidió usar la salsa sin preguntar antes por su intensidad.
El fallo incluyó una frase que rápidamente llamó la atención en medios y redes: cuando se trata de salsa, el picante suele ser precisamente el objetivo. Con ese argumento, el tribunal concluyó que el restaurante no tenía la obligación de advertir algo que forma parte natural del platillo.
La historia se volvió todavía más curiosa cuando se reveló que durante el mismo viaje el turista también presentó otras demandas en Estados Unidos, incluida una contra Walmart por el sistema de acceso a su Wi-Fi. Ninguna prosperó.
Al final, lo que comenzó con unos tacos en pleno Times Square terminó convertido en una anécdota viral que dio la vuelta al mundo en 2026. Y aunque el visitante buscaba una indemnización millonaria, el resultado fue claro: en la comida mexicana, el picante no es un error… es parte del sabor.




