Restricciones a venta de alcohol por muertes; Letonia caso de éxito
MORELIA, Mich., 27 de agosto de 2026.- Dificilmente, ese púlpito podrá ser llenado con otros zapatos. También, difícilmente habrá esas eucaristías. Más difícil, los mensajes, esos que a muchos incomodaba, principalmente a los del poder.
Quizá, ahora que cuelga la sotana, simple y llanamente se monte al cuaco, se enfunde la pistola, una de tantas, se entalle el traje de charro y se ensombrere.

Aún es incierto si seguirá la pastoral. Pero lo cierto, es que difícilmente abadone sus feligreses, a su gente, su pueblo. a Chucándiro.
Al Padre Pistolas, le ví hace un par meses. Convocó a varios amigos comúnes, entre ellos, el director de Quadratín, Francisco García Davish, el fedatario, Emiliano Martínez Coronel, el empresario, Leo Espinosa, de los que me acuerdo. Nos sentó en su mesa, nos cantó, nos entonó con mezcal, nos cabroneó, con singular alegría.

Ahí conocí su obra, su pasión por el trabajo, su vocación de servicio, su preocupación por la gente, su entrega, su convicción del cambio, del bien común, su enojo con los corrupto, con los pasados, más a los de los partidos políticos.
Al Padre Pistolas se le ve fuerte, macizo, sano. Sin embargo, le alcanzó el reloj.

Cumplió los plazos de la Iglesia, la institución con la que también tuvo sus diferencias, aunque por debajo recibía mensajes papales de aliento, de apoyo. Sí, hasta allá, hasta la Iglesia de San Pedro, epicentro del catolicismo, El Vaticano, compartía el estilo bragado del cura de Tarandacuao.

El Padre Pistolas, traspasó fronteras; le seguían en todos lados. No recuerdo en estos momentos cuántos, pero él presumía cientos de miles de seguidores. Una rápida revisada a la IA, arrojó casi 800 mil seguidores y casi 5 millones de reacciones. El Padre Pistolas, se va para la Iglesia. Empero, dudo que se vaya para su pueblo. Quizá, como el Apóstol Juan, El Padre Pistolas viva 100 años. Sí ese es la voluntad del creador, que los viva en plenitud. Se lo merece.




