MORELIA, Mich., 17 de marzo de 2018.- La Iglesia Católica confía en que los objetivos y estrategias del Plan Nacional de Desarrollo (PND) responda a los problemas prioritarios y permita el desarrollo nacional con solidez, dinamismo, competitividad y una democratización política, social y cultural.

El arzobispo Carlos Garfias aseguró que la Iglesia bajo la guía de los derechos humanos fundamentales, así como en su búsqueda del desarrollo humano integral que impulsa la pacificación y la reconciliación seguirá en la mejor disposición de comprometerse y colaborar, con la debida interlocución definida.

En su mensaje dominical señaló que como lo manifestaron desde el inicio de la actual administración, los obispos de la Arquidiócesis reconocen y manifiestan su disposición para lograr de forma oportuna la interlocución, ofrecer sus puntos de vista y sugerencias y para seguir colaborando en lo que les corresponde.

“Además manifestamos nuestro ánimo por construir caminos de reconciliación, desarrollo y promoción humana, para todos los habitantes de Michoacán. Hoy que se inicia el diálogo para poder integrar el Plan Nacional de Desarrollo 2018-2024, queremos expresar nuestra disposición para aportar y dar nuestras sugerencias para lograr la transformación de nuestros pueblos, ya que requiere participación ciudadana, corresponsabilidad y generosidad constante, tanto de autoridades como de ciudadanos”.

Señala en el mensaje que la arquidiócesis directamente está aportando para la elaboración de un Plan Nacional de Construcción de Paz, que juntamente con las demás iglesias, las organizaciones e instituciones de la sociedad civil y con el Gobierno Federal y demás niveles de gobierno se puede esperar la verdadera transformación humana integral que promueva y logré hacer realidad en la vida pública del país un mayor bienestar para todos.

“Esperamos que el PND con sus objetivos y estrategias y estrategias responda a los problemas prioritarios e impulse el desarrollo nacional, confiamos en sus tres ejes fundamentales, justicia y estado de derecho, bienestar y desarrollo económico, así como sus tres ejes transversales, igualdad de género, no discriminación e inclusión; combate a la corrupción y mejora de la gestión pública y territorio y desarrollo sostenible, permitan el desarrollo nacional con solidez, dinamismo, competitividad y una democratización política social y cultural de la nación”.