MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2019.- A través de 40 centros de escucha y 20 centros de rehabilitación para personas con adicciones, la Iglesia Católica en Michoacán busca atender a las víctimas de las violencias. 

En su intervención durante el acto protocolario de la firma Acuerdo para la Paz y la Reconciliación en Michoacán, el arzobispo Carlos Merlos Garfias dijo: 

“Dentro de este acuerdo, que establezcamos un plan michoacano para la prevención; un proyecto de educación para la paz, que ofrezca valores. Los valores que todo mundo lamenta hayan ido desapareciendo de nuestra sociedad, de nuestros escuelas, de nuestros lugares de encuentro”. 

Este plan está centrado en ser humanos, la prevención de las adicciones, la reeducación por una sociedad que viva en paz y la atención a quienes han sido víctimas de las diversas formas de violencia, explicó. 

Este ambicioso proyecto ha incorporado los centros de escucha y de atención a los que padecen adicciones. 

Añadió el Arzobispo de Morelia que “este es un proyecto de atención a quienes están sufriendo por las adicciones a la drogas, al alcohol; adicciones afectivas y de los modos diferentes como el ser humano se va autodestruyendo; y por eso estamos planteando implementar en el estado de Michoacán 40 centros de escucha para atender a las víctimas de la violencia y 20 centros de rehabilitación y acompañamiento a adictos”. 

En entrevista al final su participación, comentó el purpurado que anualmente se gasta la Iglesia un aproximado de medio millón de pesos por centro de escucha, por ello, la inversión anual podría implicar hasta 20 millones de pesos, además de lo que se gastará en los centros de rehabilitación. 

Por otro lado, aclaró el Arzobispo que hasta ahora, las víctimas directas e indirectas del 15 de septiembre no se han acercado a los centros de atención disponibles en el arzobispado.