MORELIA, Mich., 29 de marzo de 2020.- El aislamiento social al que obliga la pandemia del Covid 19 también le pega económicamente a la Iglesia Católica porque deja de tener el apoyo económico que la feligresía ofrece, reconoció el arzobispo de Morelia Carlos Garfias.

Si no hay celebraciones ni misas públicas, no hay ingresos y, como en todos lados, ya se está viendo la forma en que van a dar respuesta económica para todos los gastos y manutención de los sacerdotes, sobre todo los que puedan resultar afectados por el coronavirus, pero no abundó en el tema.

El jerarca de la Iglesia Católica declaró hace unos meses que los ingresos que tienen son muy variables, ya que un templo pequeño puede recaudar en un domingo 300 o 400 pesos, mientras que algunas parroquias alcanzan los 6 o 7 mil pesos.

De esas entradas, cada templo o parroquia tiene la obligación de entregar un porcentaje para el llamado fondo diocesano que opera con déficit, ya que los 10 millones anuales que se reúnen no alcanzan para las tres funciones principales a las que se destinan esos recursos la manutención de los sacerdotes, el culto mismo y la atención a los pobres.