CIUDAD DE MÉXICO, 22 de febrero de 2016.- La Arquidiócesis de México acusó que durante la visita del papa Francisco el exceso de seguridad secuestró las ciudades sedes con “exageradísimos controles” que pretendieron hacer “deslucir esta visita”, pero la fe de los mexicanos hizo posible el encuentro con el Pontífice, según publica el diario El Universal.

En el editorial del semanario católico Desde la fe, la Arquidiócesis de México destacó que la mejor recompensa para el máximo jerarca católico fue la espontaneidad de la gente, aunque criticó la “feroz vigilancia” durante su visita, así como la desorganización que prevaleció en la logística.

“No importaron inclemencias, las privaciones o molestias ante la feroz vigilancia que secuestró las ciudades sede; los exageradísimos controles de las autoridades causaron más molestias que beneficios, es seguro que el Papa jamás hubiera querido retenes y más retenes, cierres por horas de calles y paralización del transporte público, todo esto provocó pérdidas a trabajadores o jefes de familia”.

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