CIUDAD DE MÉXICO, 3 de marzo de 2016.- Durante todo el embarazo, las mujeres tienen mayor riesgo de padecer insuficiencia venosa crónica –várices-, debido a los cambios  hormonales y al efecto del bebé en crecimiento dentro del abdomen de la madre, ante lo cual hasta 30% presentarán esta complicación médica en su primer embarazo, advirtió el doctor Gabriel Hernández de Rubín, especialista en angiología y cirugía vascular del Centro Médico Nacional “20 de Noviembre”.

Según un comunicado, el desarrollo de las várices durante la gestación es un trastorno común, ya que los cambios hormonales favorecen que las paredes venosas se debiliten y pierdan elasticidad, provocando así que el volumen de sangre en su interior aumente hasta 50% y en consecuencia se distiendan las venas de la zona.

“Generalmente, en el último trimestre del embarazo, 3 de cada 10 mujeres presentan venas varicosas, esto debido a varios factores: aumento de tamaño del útero y en consecuencia compresión de los órganos abdominales y pélvicos, aumento del peso corporal y también porque la mayoría de las féminas disminuye la actividad física diaria”, explicó el experto.

En este sentido, el uso de medias de compresión puede reducir el riesgo de trastornos venosos durante el embarazo, sin embargo, no cualquier prenda es adecuada, por lo que se recomienda aquellas desarrolladas para uso exclusivo durante la maternidad permitiendo mayor comodidad sin riesgo para la madre.

“Las medias de compresión exclusivas para la maternidad le permiten a la mujer gozar de una piernas libres de dolor e hinchazón durante esta etapa única, además esta prenda es una inversión al evitar el desarrollo de várices que en un futuro pudieran requerir hasta tratamiento quirúrgico” comentó el también cirujano vascular.

Así, este padecimiento es un mal recurrente en mujeres gestantes que se manifiesta mediante síntomas como cansancio, pies hinchados y sensación de pesadez en las piernas, así como sensación de hormigueo e incluso dolor de las extremidades inferiores al final del día.

“Al ser malestares comunes, las embarazadas no acuden de inmediato al angiólogo, sino hasta que el problema se agrava ante la presencia de algunos moretones o de venas que al dilatarse se hacen evidentes en la superficie de la piel”, comentó el especialista.

Asimismo, factores de riesgo como pasar mucho tiempo sentada o de pie, practicar poco ejercicio físico o llevar una vida sedentaria, hacen más propensas a las mujeres a presentar várices, lo que genera mayor incomodidad para realizar sus actividades diarias en el embarazo.

Al respecto, el doctor Hernández de Rubín recomienda atender y prevenir los problemas de circulación, no sólo como una cuestión estética, sino para mejorar la calidad de vida durante el embarazo y disminuir el riesgo de complicaciones venosas graves antes y después del nacimiento del bebé.

“Realizar caminatas diarias, nadar –siempre y cuando esté permitido por el médico tratante–, mover las piernas, mejorar los hábitos alimenticios y usar medias de compresión exclusivas para el embarazo promoverá la adecuada circulación y mejorará el retorno sanguíneo reduciendo así las molestias, además de evitar complicaciones”, concluyó.