MORELIA, Mich., 25 de noviembre de 2015.- La Secretaria de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados federal, María Eugenia Ocampo Bedolla, llamó a las autoridades federales a fortalecer los mecanismos de denuncia de acoso laboral contra las mujeres, ya que siete de cada 10 lo siguen padeciendo y la mayoría de los casos quedan impunes.

Según un comunicado de prensa, en el marco del Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra la Mujer, la legisladora de Nueva Alianza subrayó la importancia de fomentar la cultura de la denuncia entre mujeres, ya que “ningún caso de hostigamiento o agresión por parte de un compañero de trabajo o patrón debe quedar sin castigo”.

Por el contrario, dijo, “las mujeres debemos contar con un trabajo digno, bien remunerado, garante de la integridad física, psicológica y social, y libre de cualquier tipo de violencia”.

En entrevista, Ocampo Bedolla aseguró que el acoso laboral es una violación a los derechos fundamentales del trabajo y de género, y merma la productividad de las trabajadoras.

Por ello, afirmó, las autoridades responsables junto con el Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), deben robustecer los mecanismos de denuncia e implementar acciones para erradicar esta conducta que padecen al menos siete de cada 10 mujeres, según el propio Instituto.

Del total de mujeres que han sido acosadas, alrededor del 60 por ciento decide renunciar a su trabajo, antes de acudir a denunciar o concretar el acto del acoso sexual ante las autoridades.

Tan sólo en 2012, estadísticas del Inmujeres y la Secretaría de la Función Pública, revelan que en 258 dependencias gubernamentales existieron 26 mil casos de acoso sexual, de los cuales únicamente 8 mil fueron denunciados.

Además, agregó que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha dado a conocer que cerca de 12 millones de personas en el mundo padecen acoso laboral, y Europa lo cataloga como un riesgo de trabajo.

Finalmente, Ocampo Bedolla hizo un exhorto a las mujeres para que denuncien, “no se queden calladas, y no tengan miedo de perder su trabajo o sufrir alguna represalia por denunciar a su agresor”.