MORELIA, Mich., 17 de marzo de 2014.- Michoacán ha perdido más de la mitad de su superficie boscosa por lo que es urgente que se instrumente un programa integral para la recuperación ambiental, que tenga entre sus vertientes acciones efectivas de reforestación, apuntó el presidente de la Comisión de Desarrollo Rural de la LXXII Legislatura, Erik Juárez Blanquet.

De acuerdo con un comunicado de prensa, el legislador recordó que el campo michoacano se ha deteriorado, perdido fertilidad y capacidades productivas desde hace por lo menos 50 años, en el caso de los bosques dio que se debe detener la deforestación ilegal, evitar el saqueo de los recursos naturales y someter a control, bajo estrictos criterios institucionales, la explotación inmoderada de los bosques.

“El estado tiene 70 por ciento de su territorio con capacidad de uso forestal, el cual se ha venido degradando y perdiendo por los desmontes agropecuarios, y crecimiento urbano anárquico”.

Con base a los datos de la Comisión Forestal del Estado, en Michoacán se pierden 40 mil hectáreas de zonas verdes cada año, y tan sólo en un periodo de ocho años se perdieron 350 mil hectáreas de bosques.

“Los reportes oficiales nos hablan de tres mil aserraderos en situación ilegal, de los que la mayoría, es decir dos mil 500 han operado en la zona de la Meseta Purépecha, generando un grave deterioro para toda esa región”.

Juárez Blanquet dio que sequía, deforestación, subdesarrollo del campo y sustentabilidad del bosque, no pueden separarse de las políticas agropecuarias y forestales, pues de lo contrario estamos orillando al estado a que a finales de esta década entre en un colapso ambiental irreversible.

El diputado perredista dijo que los estudios de sequía meteorológica colocan a Michoacán con un 90.4 por ciento de vulnerabilidad en materia de descertificación.

“Nuestro estado ocupa el quinto lugar de los más ricos en diversidad biológica, ya que cuenta con seis millones de hectáreas en áreas verdes, un millón en bosques templados y un millón en selvas, de las cuales el ochenta por ciento del área forestal ha sido afectada principalmente por el cambio de uso de suelo y el resto por la tala clandestina”.