MORELIA, Mich., 16 de febrero de 2016.- “Yo vine a ver al Papa, si ustedes quieren ir de turistas váyanse”, les sentencia Araceli a sus amigos en las puerta de la Terminal de Autobuses de Morelia.

Y es que el grupo de cinco jóvenes arribó esta mañana como muchos del interior del estado con la esperanza de poder ver aunque sea un breve momento al Papa Francisco.

“Yo me conformo con verlo pasar en el Papamóvil, no importa que sea unos cuantos segundos”, comentó la originaria de Tuxpan.

Al igual que la jovencita, la señora Ana espera en la línea de taxis, tiene la esperanza de encontrar un espacio cerca de la Catedral de Morelia.

“Vengo desde Zitácuaro a escuchar su voz; yo creo que los católicos debemos concentrarnos en los mensajes que nos está dando”.

También el señor Juan de Apatzingán se anima a decir que ni siquiera durmió porque de última hora consiguió un boleto para verlo en el Estadio Morelos.

“Me vine prácticamente con lo que traigo puesto; pero no importa no podía desperdiciar el boleto”.

Al igual que muchos de los habitantes del interior del estado que llegan a la central camionera, Ricardo se dice emocionado pero corto de tiempo, tienen prisa de acomodarse a ver al Papa.