CIUDAD JUÁREZ, Chihuahua, 17 de febrero de 2016.-  El Papa Francisco, en su reunión con poco más de 800 internos del Centro de Readaptación Social Cereso 3, mencionó que hay una cultura del desastre que poco a poco ha ido abandonando a sus hijos y aseguró que el problema de la seguridad no sólo se agota encarcelando gente.

Y reafirmó que una vez más hay que confiar en la confianza a la que Jesús nos impuso: la misericordia, la cual nos recuerda que la reinserción “no comienza en estas paredes, sino en las calles de la ciudad”.

“Los problemas no se arreglan aislando, encerrando, apartando, ni sacándonos los problemas de encima. Olvidamos la vida de las personas, sus problemas, su vida y dolor cotidianos”, reflexionó.

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