MÉXICO, DF., 25 de agosto 2011.- Existen más de 10 mil mujeres en prisión por participación en carteles de narcotráfico y desde 2007 las mujeres encarceladas por narcotráfico aumentó un 400%, de acuerdo con un estudio de la organización Diálogos Interamericanos en la que se analizaron el rol de la mujer en el crimen organizado.El empoderamiento de las mujeres en el mundo del narcotráfico está a la alza desde los últimos años, especialistas en temas de narcotráfico y género revelaron que hay mujeres que trabajan en todos los niveles de operación del crimen organizado, desde “mulas”, informantes y hasta sicarios.Cuando se creyó que por tradición los hombres tenían el dominio del crimen organizado, grupos de mujeres como: “Las Barbies”, “Las Campanitas” y “Las Reinas” aparecieron en los medios por arrestos de sus integrantes por cargos de posesión de armas, secuestro, tráfico de droga.“Los medios han expuesto un papel más significativo de las mujeres en el tráfico, desde el nivel administrativo hasta su participación como sicarios para lograr el control de los mercados,” dijo a Diálogos Interamericanos, Guadalupe Correa-Cabrera, académica de la Universidad de Texas.El reporte señala un antecedente histórico, pues desde 1920 las mujeres ya participaban en las organizaciones criminales, aunque en menor escala. Destacan personalidades como Ignacia Jasso de González, quien controló el negocio de heroína en Ciudad Juárez de 1930 a 1070, o María Dolores Estévez Zuleta, quien destacó en los años cincuentas.También se destaca la figura de Sandra Ávila “La Reina del Pacífico” capturada en 2007 por administrar las finanzas del Cartel de Sinaloa y quien inspiró al escritor español Arturo Pérez-Reverte a escribir la novela “La Reina del Sur” y cuyo caso aún está en proceso de investigación.Elaine Carey de la Universidad St. Johns explicó en el documento que las “mulas” (mujeres que transportan droga) en un principio escondían la heroína entre sus ropas para trasladarla y usaban a sus hijos pequeños para distraer a los oficiales de migración.“Las mujeres crearon rutas de transporte clave para el narcotráfico así como alianzas internacionales,” dijo Carey.Al endurecer las inspecciones aduanales comenzaron a introducir la droga en distintas cavidades de su cuerpo como la vagina y el estómago.El análisis dice que la mayoría de las mujeres que trabajan en el narcotráfico es por influencia de su entorno familiar o de su pareja sentimental.“En México las mujeres trabajan en la industria del narcotráfico junto con su esposo, hermanos e hijos”, dijo el documento.Diálogos Interamericanos también asegura que en las mujeres que operan como “mulas” y son de los estratos socioeconómicos más marginados, lo hacen porque representa una oportunidad económica para sobrevivir y mantener a sus hijos.Finalmente el informe destacó que el fenómeno de las mujeres “mula” es ya una práctica normal en la dinámica del tráfico de drogas, en especial en las ciudades grandes.