MÉXICO, DF., 3 de agosto de 2015.- Garantizar a los derechohabientes el inicio de una vida saludable desde el nacimiento y abatir enfermedad y muerte en la infancia, son objetivos de las acciones del Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) en la Semana Mundial de la Lactancia Materna, que se realiza del 1 al 7 de agosto y que comprende jornadas informativas y de promoción de los beneficios de esta práctica para el binomio madre-hijo, en todo el país.

Según un comunicado, la iniciativa forma parte de una estrategia global impulsada por la Organización Mundial de la Salud (OMS), el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) y la Alianza Mundial por Lactancia Materna (WABA, por sus siglas en inglés), cuyo objetivo es abatir el hambre y la desnutrición, proteger el bienestar y los derechos humanos de la infancia y la mujer, en su condición de madre.

Bajo el lema “Amamantar y trabajar, ¡logremos que sea posible!”, el Instituto ha emitido una circular a las 35 Delegaciones del ámbito nacional, convocándoles para que de manera paulatina habiliten en los centros de trabajo un área para Lactario donde las madres puedan amamantar a sus bebés o bien realizar la extracción manual de su leche.

Entre los múltiples beneficios de la leche materna destacan: la protección inmunológica para el bebé, especialmente contra infecciones gastrointestinales y respiratorias, principales causas de enfermedad y muerte en recién nacidos. Se sabe que un bebé criado con fórmulas lácteas industrializadas tiene 14% mayor riesgo de contraer estas enfermedades.

Desde el punto de vista nutricional, la leche materna tiene afinidad bioquímica exacta por especie, lo que significa que el bebé recibe y asimila exactamente todos los nutrientes que requiere, especialmente el hierro, gracias a la lactoferrina, proteína que no es posible sintetizar y por lo tanto no está presente en las fórmulas artificiales.

Para la madre, la crianza al seno materno le permite desarrollar un vínculo afectivo estrecho con su vástago, favorece la baja de peso de manera natural, disminuye el riesgo de cáncer de mama y cérvico uterino y repercute en el cuidado de su economía al evitar compra de sustitutos, biberones o chupones.

El fomento a la lactancia materna es una política prioritaria y permanente del ISSSTE, se promueve en todas las unidades médicas de primero, segundo y tercer nivel de atención, a través de Grupos de Apoyo conformados por personal de salud y por madres con lactancia exitosa que comparten su experiencia y motivan a madres embarazadas o recién paridas a disfrutar los beneficios de esta práctica.

Durante la atención a la mujer embarazada en las consultas de control prenatal, las derechohabientes son sensibilizadas en cuanto a los beneficios y ventajas de amamantar a su bebé, las propiedades nutricionales de la leche humana, las técnicas correctas para hacerlo y los métodos de extracción manual de leche.

Además, se les capacita para que después del nacimiento la lactancia sea temprana, exclusiva y permanente durante los primeros cuatro a seis meses de vida.

Entre 1994 y el año 2000, el ISSSTE obtuvo la certificación del 100 por ciento de sus unidades hospitalarias con atención obstétrica como “Hospital Amigo del Niño y de la Madre” avalado por el UNICEF, y uno de sus principales componentes eran la lactancia temprana y el alojamiento conjunto madre-hijo para favorecerla.

Actualmente, el programa se ha denominado Iniciativa Hospital Amigo del Niño y de la Niña (IHANN) y es avalado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS). Además de los 10 pasos para una Lactancia Exitosa, incluye Servicios de Atención Amigable a la Embarazada, como el Código Internacional de Sucedáneos de la Leche Materna y la información sobre VIH y lactancia.

A la fecha, tres unidades médicas han obtenido la certificación de la OPS como IHANN con calificación superior al 9.7%: los Hospitales Generales “Tacuba”, “Fernando Quiroz” y la Clínica Hospital “Tehuacán”; mientras que el Hospital Regional “Presidente Benito Juárez”, en Oaxaca, los Hospitales Generales “Darío Fernández Fierro” en el Distrito Federal y el “Acapulco”, en Guerrero, además de la Clínica Hospital “Chetumal”, en Quintana Roo, reportan avances de entre 50 y 90% para su certificación.