MORELIA, Mich., 15 de abril de 2015.-En México hay unos 800 mil adultos mayores que padecen Alzheimer, cuya incidencia es cien veces superior que la de cáncer de mama, y afecta a más personas que el VIH, informó el director del Instituto Nacional de Geriatría (INGER), Luis Miguel Gutiérrez Robledo, a la Comisión Especial de Seguimiento de los Programas Sociales Destinados a los Adultos Mayores.

Durante una reunión de trabajo, Gutiérrez Robledo añadió que la diabetes es un factor de riesgo para la enfermedad de Alzheimer, por lo que “el panorama para nuestro país no es alentador en este momento, pero las acciones preventivas en la edad media de la vida, tendrán un impacto favorable para reducir su prevalencia”.

La diputada María del Rosario de Fátima Pariente Gavito (PVEM), presidenta de la Comisión, destacó la importancia de apoyar a este Instituto y difundir información a la población sin posibilidades económicas sobre el cuidado y atención de los adultos mayores en casa, pues en el sector salud no hay una instancia especializada en la atención del Alzheimer.

Planteó que por la importancia del sector, esta instancia debe dejar su carácter especial para ser ordinaria. Dijo que se elaborará un documento para ser utilizado como insumo de los diputados en la próxima legislatura.

Se pronunció por impulsar presupuestos etiquetados y transversales para la atención de los adultos mayores, pues actualmente “todo está concentrado en el sector salud” y apoyar al Instituto, a fin de que continúe sus investigaciones y se amplíe la capacitación de personal.

El director del INGER señaló que en México existen más personas mayores de 60 años, que niños menores de cinco, y que hay una alta velocidad de envejecimiento, pues la proporción de mexicanos mayores de 65 años aumentará de 6.2 a 15 por ciento en el 2036.

Propuso implementar un programa transversal para fortalecer y difundir un modelo de atención para personas adultas mayores en las diversas instituciones públicas, privadas y sociales, dedicadas a la atención de esta población, así como asignar mayores recursos en el Presupuesto de Egresos de la Federación (PEF), en un programa específico para atender las necesidades del sector.

Señaló que el INGER cuenta con los mismos recursos que tenía antes de ser descentralizado. “No creció la infraestructura ni el presupuesto, estamos encajonados; la posibilidad de desarrollar nuestro trabajo está llegando a su límite, así como las posibilidades de presupuesto y de personal, que es nuestra necesidad más aguda”, subrayó.

Dijo que se debe garantizar a esta población un entorno de vida digno y decoroso; un trato igualitario, de respeto; con acceso a la adecuada atención de sus necesidades de alimentación y salud, además de brindarles más oportunidades de empleo y autoempleo para promover su participación económica y social.