MORELIA, Mich., 15 de abril de 2016.- En México, existen más de 500 mil viviendas sin electricidad, principalmente en comunidades indígenas y rurales; por ello, es fundamental establecer el derecho constitucional de toda persona a este servicio de manera suficiente, equitativa y sustentable, afirmó el diputado Juan Manuel Celis Aguirre (PVEM).

Indicó que siguen los rezagos, a pesar de que en 2015 la Comisión Federal de Electricidad (CFE) aumentó en 2.4 millones el número de viviendas beneficiadas, en comparación con 2014.

Ante esa situación, Celis Aguirre propuso reformar el artículo 4 de la Constitución Política para garantizar el derecho de todo mexicano al acceso y la utilización de la energía eléctrica, así como al cuidado y ahorro de electricidad, asegurando con ello el principio incluyente este servicio para toda la población.

Destacó que conforme a la Reforma Energética, está pendiente de electrificar a más de 43 mil localidades en el país, donde habitan más de 2 millones 200 mil personas.

“Es una realidad que aún existen rezagos en el servicio de energía eléctrica, por lo que se debe extender a todas las comunidades, zonas, aulas escolares, hogares, clínicas, centros o instituciones de salud del territorio nacional, sin distinción alguna”, agregó.

De acuerdo con el reciente Censo de Escuelas, Maestros y Alumnos de Educación Básica y Especial (Cemabe), más de 42 mil aulas de planteles públicos de educación especial, prescolar, primaria y secundaria carecen de energía eléctrica.

Un estudio del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco) indica, por ejemplo, que en Zacatecas existen 18 telesecundarias que no tienen energía eléctrica; las comunidades indígenas de Nuevo Amanecer, Tejanapa y Monte Oreb, en Chiapas, no cuentan con este servicio.

El diputado puntualizó que la energía eléctrica es una de las principales fuentes de desarrollo y crecimiento en todos los campos de la economía, al generar riqueza en las distintas cadenas productivas, en la prestación de servicios y en su aplicación en los avances científicos, tecnológicos y de innovación.

Socialmente beneficia a hogares, escuelas, hospitales, instituciones tanto públicas como privadas; su uso está prácticamente presente en todas las actividades que desarrolla la sociedad, comentó.

Indicó que atender la demanda de energía eléctrica en las distintas poblaciones del país es un tema pendiente, así como fomentar la cultura del ahorro en su empleo. “Este insumo es fundamental para el desarrollo del país y para la vida diaria de las personas, por lo que el mal uso o el despilfarro de la misma afecta la economía y al medio ambiente”.

De acuerdo con la encuesta realizada por el Gabinete de Comunicación Estratégica (GCE) a un grupo de 100 mexicanos sobre el ahorro de energía eléctrica en los hogares, el 31 por ciento aseguró contribuir a este propósito y el 69 por ciento no lo hace.

Resaltó que uno de los retos del Ejecutivo y del Legislativo es erradicar la pobreza en la población; que todos los mexicanos tengan la oportunidad de desarrollarse en condiciones de igualdad y que se les garantice el acceso a todo los servicios, siendo uno de ellos el de la energía eléctrica, elemental, necesario e indispensable para el bienestar y dignidad de los mexicanos.

Por esos motivos, expresó, se plantea adicionar un nuevo párrafo al artículo 4 de la Constitución Política, para establecer el derecho de toda persona al acceso y la utilización de la energía eléctrica, así como al cuidado y ahorro de la misma y, con ello, lograr el principio incluyente de este servicio para toda la población.