MORELIA, Mich., 14 de marzo de 2015.-Con la mirada en la corteza o desde la superficie de las formaciones arbóreas, en sincretismo con la madera, la vida tiene sombrero y talo. Así, con la metodología se ha logrado el avizoramiento de muchas más especies de hongos que “nos dan la magnitud de lo que desconocemos”, explicó Alfredo Justo Fernández, del Instituto de Biología (IB) de la UNAM.

Según un comunicado de prensa, el micólogo universitario indicó que hasta 1991 se tenían estimadas alrededor de un millón y medio de especies, pero en 2011, llegó a 5.1 millones.

Al intervenir en el seminario Sistemática filogenética, biogeografía y evolución de hongos lignícolas, el investigador originario de la Facultad de Ciencias de la Universidad de Vigo, España, detalló su metodología, que inicia con el trabajo de campo y la colecta de hongos.

“La siguiente fase es el estudio molecular y con ello se construyen filogenias (historia del desarrollo evolutivo de un grupo de organismos), con las que buscamos encontrar respuestas a las interrogantes sobre biogeografía, taxonomía y evolución”.

Los proyectos, expuestos ante los asistentes al auditorio del Jardín Botánico, fueron Diversidad de especies y biogeografía en género Pluteus, así como Revisiones sistemáticas en el orden de los Polyporales.

Pluteus

Fernández emprendió un viaje a través de los macromicetos del géneroPluteus, también llamados lignícolas, que viven adheridos a una superficie arbórea.

En colaboración con micólogos del Instituto Botánico Komarov de Rusia, de la Universidad de California Berkeley y del USDA (Departamento de Agricultura de EU) Madison, “nos propusimos reunir 350 especímenes (colecciones) de hongos y buscamos específicamente zonas que no habían sido muestreadas, como Europa oriental, Siberia, Rusia oriental y el oeste de Norteamérica. Las estudiamos morfológicamente y los resultados se publicaron en el último trimestre del 2014, en el número 180 de Phytotaxa, revista neozelandesa, especializada en botánica”.

Algunos revelaron que de las 26 especies recolectadas en el Holártico (territorio biogeográfico que abarca la totalidad de las regiones templadas y frías, de vegetación extra tropical, del hemisferio septentrional. Comprende Europa, África hasta el límite meridional del Sahara, Asia boreal y central y gran parte de América del Norte), 12 son nuevas, y de las 19 halladas en Norteamérica, una decena eran desconocidas.
Polyporales

En el caso de los Polyporales, trabajó con 356 genes analizados para explorar y establecer los nombres de familias con las filogenias moleculares.

“Los Polyporales son macro hongos de consistencia dura; se estima que existen alrededor de mil 800 especies, son degradadores de madera, incluso celulosa, y juegan un papel fundamental en el ciclo del carbono”, explicó.

El estudio fue realizado en colaboración con investigadores de Estados Unidos, Suecia y Finlandia, y los resultados fueron publicados en Taxon, revista ilustrada de botánica, editada en Utrecht, Holanda, por la International Association for Plant Taxonomy y también en un número especial de la revista Mycologia, la revista de la Mycological Society of America.

El siguiente paso es iniciar el mismo proceso metodológico y de investigación en los bosques de México, concluyó.