CIUDAD DE MÉXICO, 28 de abril de 2016.- Para la sicología infantil, el osito de peluche ofrece mucho más que su textura suave y su mirada bondadosa. Es una herramienta clave en el tratamiento de trastornos de comportamiento graves, como la ansiedad y la depresión. Se estima que más de 30 diferentes terapias, aprovechando la serenidad y confianza que evoca, hacen uso de este juguete para tener acceso a la mente de un niño.

Ésta es también una de las bases de trabajo en Neuroingenia, un centro de tratamiento e investigación sicológica en la Ciudad de México, que recibe a la semana cerca de 25 niños, entre 4 y 12 años. Según la doctora Regina Ojeda, directora clínica de Neuroingenia, el osito de peluche, por ejemplo, es un juguete antiguo que se emplea con frecuencia en la actualidad para tratar a niños, según publica Excélsior.

“No es tan fácil detectar ciertos problemas en los niños, porque se expresan de una manera totalmente diferente a la de un adulto. Sin embargo, cuando se detecta un trastorno en los primeros años de vida, se evitan situaciones mucho más graves más tarde”, dice la doctora. “Si intentas platicar con un niño como si fuera un adulto, va a ser difícil que conteste. Ahí entra el juego. Es más fácil si le preguntas, ‘¿Qué siente el osito?’.”

Información completa en Excélsior.