MORELIA, Mich., 16 de febrero de 2016.-La avenida Acueducto empieza a despejarse, luego de que cientos de feligreses acudieran a ver al Papa Francisco, al Estadio Venustiano Carranza.

Párrocos, monjas, creyentes, ateos, niños, jóvenes y padres de familia ahora ya se dirigen al primer punto de la ciudad, para seguir apreciando al Sumo Pontífice, quien eligió esta capital para visitar.

Entre risas, cansancio, sudor y con la voz atónita, los creyentes caminan con fe rumbo al monumento de las tarascas. Pareciera que no sienten el dolor y el cansancio en sus pies, después de estar por horas parados para escuchar la misa emitida por su santidad, mientras que otros sólo pudieron apreciarlo unos segundos, para ver esa sonrisa con la que dejó cautivados a cada uno de los que lo vio pasar.

“Que se pare, que se pare” aclamaban los feligreses, mientras el Papa saludaba rápidamente desde su papamóvil.