MORELIA, Mich., 16 de febrero de 2016.- No importó el frío, ni la desvelada y mucho menos el dormir incómodo; nada será obstáculo para que la fe se manifestara en honor del Papa Francisco que este martes arribó a la capital michoacana.

La fecha esperada con ansias por cientos de fieles michoacanos y de diferentes puntos de la entidad y estados vecinos llegó y desde uno y hasta dos días antes comenzaron a llegar a la capital del estado.

Por la tarde y noche de este lunes las calles inmersas en el itinerario papal comenzaron a ocuparse por sillas, lonas y hasta casas de campaña para apartar el mejor lugar aprovechando la cercanía.

Tampoco importó la edad, pues igual llegaron niños, que jóvenes, adultos y adultos mayores a lo largo de las vallas acondicionadas desde la zona cercana al estadio Venustiano Carranza, la Catedral y los alrededores del Estadio Morelos.

Por momentos el silencio de la madrugada se rompía tenuemente con rezos de mujeres, principalmente, que de esta forma pasaban los minutos y las horas afuera de su vivienda en el Centro Histórico.

Alrededor de la Catedral moreliana paulatinamente arribaban los feligreses, que por momentos sentían desesperación por ver baja afluencia, pero eso se disipó conforme pasaban los minutos.

Cantos católicos se escuchaban por momentos entre los presentes ataviados con ropa cómoda y portando las infaltables imágenes del Papa y la Virgen de Guadalupe, sumada a la fiesta que desde temprana hora.

Pronto la oscuridad y frío de la madrugada dieron paso al avance de la mañana cálida y sin importar el sol permanecieron a la espera de la ansiada visita y poder observar al Santo Padre aunque sea un breve instante.

Provenientes de Uruapan, Paracho, Zamora, Sahuayo, Apatzingán, Pátzcuaro, y demás municipios michoacanos, además de estados como México, Monterrey, Guadalajara y Guanajuato, fieles se congregaron en las sedes que recorrerá el Papa.

las miradas por instantes se tornan cansadas, pero a la vez ansiosas por presenciar la histórica visita y ser parte del hecho, y para muchos valdrá la pena permanecer por horas para ver al papa Francisco aunque sea unos segundos.