MORELIA, Mich., 17 de marzo de 2014.- La emigración de mexicanos hacia otros países frenó la tendencia decreciente que registró de 2006 a 2011 y se mantuvo estable durante 2012 y 2013, pero habría comenzado a repuntar en 2014, impulsada por la expectativa de la recuperación de la economía de Estados Unidos y por la posible aprobación de la Reforma Migratoria en esa nación, principalmente, de acuerdo con una nota del periódico Excélsior.

Según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) el número de personas que abandonaron el territorio nacional disminuyó de 78.5 por cada 10 mil habitantes en 2006 a 29.5 en 2011 y a 29 en 2012, lo que significa que “el monto de personas que dejan el país para residir en el extranjero ha frenado la tendencia decreciente”, dice el organismo.

Por su parte, las Proyecciones de la Población 2010-2050, elaboradas por el Consejo Nacional de Población (CONAPO), refieren que el número de emigrantes internacionales ha venido creciendo gradualmente y continuará ascendiendo durante los próximos años de manera más acelerada que el de inmigrantes, lo que dará como resultado la pérdida de población.

De acuerdo con sus proyecciones, la migración neta internacional alcanzará su punto más alto en 2039, pues se estima que en ese año inmigrarán 72 mil 541 personas y emigrarán 401 mil 247, lo que dará como resultado una pérdida de población de aproximadamente 328 mil 706 individuos.

Así, prevén dos consecuencias, de las cuales una tendrá un efecto negativo para el país, que es un incremento en la pérdida de población y de capital humano;  la otra, un efecto positivo, que es, derivado de lo anterior, un posible aumento en el flujo de remesas de dinero enviado por connacionales desde el exterior a sus familiares en México, según expertos.

Al respecto, Flavia Rodríguez, directora de la consultora Aregional, comenta que “si bien la migración representa una importante pérdida de capital humano para México también beneficia los ingresos de los hogares con las remesas, las cuales son de vital importancia  para diversos sectores de la población con vulnerabilidad económica y social, especialmente en estados con bajo desarrollo humano y alto grado de marginación, como Oaxaca, Michoacán y Guerrero”.

Adolfo Laborde Carranco, profesor e investigador del Tecnológico de Monterrey, se dice convencido de que el flujo de mexicanos que emigran hacia el exterior repuntará durante los próximos años, impulsado por la recuperación de la economía de Estados Unidos y la posible aprobación de una Reforma Migratoria por parte del Congreso de ese país.

En entrevista exclusiva con Excélsior, sostuvo que en ese supuesto, es decir, como consecuencia del incremento en la emigración de mexicanos hacia Estados Unidos, aumentará el envío de remesas de dinero desde ese país a México.

“Definitivo: va a haber un impacto, es una tendencia natural de la dinámica de las migraciones, existe un mercado laboral informal entre México y Estados Unidos, una integración laboral que, cuando se empiece a generar la reactivación económica, traerá consigo una demanda de mayor fuerza de trabajo en campo, servicios y construcción”, dijo Laborde.