Atención

Con el propósito de ofrecer una mejor experiencia dentro de nuestro sitio web, le sugerimos que actualice su navegador, ya que usted cuenta con una versión de internet explorer antigua, que ya no tiene soporte por parte de microsoft y que representa un riesgo de seguridad para usted.

Sigue nuestra transmisión en vivo.
Click para seguir la transmisión
x
Foto: Archivo

Sin gafete/Isabel Arvide

Isabel Arvide/Quadratín
 
| 01 de agosto de 2018 | 5:00
 A-
 A+

Patrullando por las carreteras…

Las imágenes son aterradoras. Una larga, larga en verdad, fila de vehículos donde viajan hombres armados. Muchas armas, armas de gran potencia. Encapuchados, envalentonados, con actitud desafiante.

El vídeo comenzó a circular el domingo pasado en redes sociales. Al principio parece un operativo oficial, por la impunidad con la están parados en una carretera del norte o del centro del país. Al analizarlo te das cuenta de que son criminales, como ellos mismos dicen “patrullando”.

Es decir, tomando control del territorio nacional con total impunidad.

Mientras esto sucedía, el general Salvador Cienfuegos, vestido de civil, acompañado de su familia, acudía a presenciar las danzas de la Guelaguetza en Oaxaca, como cualquier turista.

¿Qué le está pasando al país?

¿Dónde está la capacidad de respuesta oficial frente a estos criminales, presuntamente miembros del Cartel Jalisco Nueva Generación? No eran dos o tres vehículos, eran muchos, ostentosamente formados, más de doscientos hombres armados, adueñados de una carretera.

¿Y las leyes? ¿Quién nos protege? ¿Qué sucede si alguna familia pasa por esa carretera? ¿Qué pretenden, además de enviar mensaje de fuerza?

¿Cómo llegamos a esta situación de vulnerabilidad?

El CJNG ha sido el más violento, y también el menos afectado, en este sexenio. ¿Miedo? ¿Un pacto de impunidad?

¿Por qué está fracasando el Estado Mexicano frente a estos criminales?

Más de 32 mil crímenes violentos en 2017 debían hacernos pensar que mucho de la política oficial de seguridad ha fracasado. La aparición de estos criminales, como un “ejercito” por las carreteras de nuestro país tendría que aterrarnos de frente a las consecuencias de este fracaso. Es una fuerza criminal que se ostenta sin ninguna respuesta oficial, ni de las fuerzas armadas ni de las policías.

Ninguna autoridad se cruza en su camino.

¿En manos de quiénes está el país?

Oficialmente se nos dice que el “reacomodo” entre grupos criminales es responsable del aumento de la violencia. Un “pretexto” que escuchamos durante todo este sexenio. ¿Y la Inteligencia?
La discusión pública sobre la desaparición del CISEN tendría que abarcar todas las oficinas públicas de “Inteligencia”, en la SEDENA, en la SEMAR, en la Policía Federal, en el mismo Estado Mayor Presidencial… oficinas que supuestamente debían “investigar” todos los hechos que puedan afectar la gobernabilidad y la seguridad de la Nación. Y que han fracasado, porque ni se han anticipado a la realidad ni han servido para dar elementos de respuesta.

¿Cómo entendemos que no sabían, en ninguna de estas instituciones, del convoy del CJNG que impunemente “patrulla” las carreteras? ¿Por qué no enviaron militares o marinos o policías federales a detenerlos? Con los helicópteros y las armas que se compraron este sexenio.

¿Para qué han servido las oficinas institucionales de “Inteligencia”? ¿En qué han contribuido a hacernos más libres y más seguros a millones de mexicanos?

La Constitución dice que las fuerzas armadas tienen obligación de velar por la integridad territorial y el libre paso. En los hechos habrá que rezar para no encontrarnos a un grupo criminal en nuestro camino…

En Tuiter: @isabelarvide Blog: EstadoMayor.mx Blog: CambioQRR.com

Comentarios

Notas relacionadas

Principales