Asesinan a despachadora de gasolinera en viaducto Jicalán en Uruapan
SAHUAYO, Mich., 8 de enero 2020.- No obstante contar con la promesa de concretar este año un Centro Integral de Tratamiento de Residuos Sólidos en el que estarían integrados cinco municipios de la zona, habitantes de la región conocida como Las Barracas nuevamente hicieron un llamado a las autoridades ambientales “para frenar la contaminación de sus mantos acuíferos por los lixiviados”.
De acuerdo a los habitantes de este lugar, que se ubica en las cercanías de La Barranca de la Chicharra donde se asienta el tiradero municipal de Jiquilpan, el problema data desde que, por disposición del municipio de Jiquilpan el vertedero local se instaló en ese lugar lo que con el tiempo ocasionó una serie de riesgos al ecosistema y la salud de comunidades como La Barranca del Añil, del Ahuate entre otras, quienes desde hace más de una década han venido presentando quejas formales ante las dependencias estatales y federales relacionadas con la salud y el medio ambiente.
Explican que a través de diversos oficios entregados a autoridades locales y la opinión pública, puntualizan que la instalación del vertedero jiquilpense ha generado la contaminación por lixiviados de los mantos acuíferos de los que se abastecen éstas y otras comunidades, además de la contaminación por humos tóxicos durante los constantes incendios que se registran en el vertedero “principalmente durante los periodos de estiaje o los mismos incendios que generan los pepenadores para rescatar metales de la basura”.
Cabe mencionar que al igual que el resto de los municipios de la región Ciénega de Chapala, el municipio de Jiquilpan ha sido ya sancionado desde hace varias administraciones por la carencia de un plan integral de manejo de residuos sólidos; en ese sentido, desde la anterior administración municipal se dijo que la vida útil de este vertedero era un día a la vez, esto es, que era necesario realizar maniobras de manera diaria para poder despejar espacios y seguirlo utilizando.
En lo que hace a las comunidades sahuayenses que demandan la solución inmediata a este problema, sus representantes argumentaron que la cercanía de este vertedero ha generado un incremento en la fauna nociva como ratas e incluso manadas de perros que deambulan por esa parte de la sierra y que han acabo con especies menores como conejos que constituyen parte de la dieta de las comunidades barranqueñas.




