MORELIA, Mich., 21 de enero de 2016.- El Paricutín, el volcán más joven del mundo y que el próximo mes cumple 73 años, sepultó dos pueblos mexicanos al surgir de las entrañas de la Tierra pero la mitad de una iglesia sobrevivió, convirtiendo el sitio en una intrigante belleza natural, publica Noticias MVS.

La leyenda de los lugareños cuenta que un campesino araba la tierra el 20 de febrero de 1943 en una zona cercana a lo que ahora es conocido como el pueblo de Anagahuan, Michoacán (oeste), cuando la tierra repentinamente se abrió para mostrarle un burbujeante río de lava incandescente.

El lugareño corrió despavorido hacia el primer pueblo cercano, que se llamaba Paricutín, alertando a todos los habitantes que hicieron lo mismo con sus vecinos de San Juan Parangaricutiro. No hubo ni un sólo muerto, pero ambos poblados desaparecieron.

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