MORELIA, Mich., 15 de septiembre de 2019.- Este 15 de septiembre se conmemora el Día Mundial del Linfoma en atención a una iniciativa que tuvo la Lymphoma Coalition para incentivar en la población el conocimiento sobre esta enfermedad.

Su intención también fue la de permitir reconocer los síntomas y un diagnóstico precoz para dar a su vez un tratamiento oportuno a los pacientes.

De acuerdo con la Secretaría de Salud federal (SSa) el linfoma es un cáncer que se desarrolla en las células del sistema linfático; se presenta con mayor frecuencia en adultos que en niños y las probabilidades de contraer la enfermedad aumentan a partir de los 50 años.

Existen dos tipos de linfomas que son los más comunes: el linfoma de Hodgkin que de igual manera se conoce como enfermedad de Hodgkin y que recibió el nombre en honor al doctor Thomas Hodgkin, quien lo describió por primera vez, y el Linfoma no Hodgkin, que es el más común que se registra en la población.

En el caso de México el linfoma no Hodgkin representa el tercer cáncer más común en los hombres y el sexto en las mujeres.

Las autoridades sanitarias refieren que existen más de 60 tipos y de estos únicamente el 50 por ciento llega a ser curable.

En niños

Según especialistas el linfoma a nivel mundial es la tercera causa de cáncer en población pediátrica, y en promedio actualmente entre 30 y 40 por ciento de los pacientes pediátricos llegan en estados avanzados,lo que urge a realizar un diagnóstico oportuno en etapas tempranas para que tengan una mejor posibilidad de curación.

Síntomas comunes

En el caso del Linfoma No Hodgkin los síntomas dependen de dónde se origina el cáncer y del órgano afectado, pero por lo general se manifiesta con los ganglios linfáticos agrandados en el abdomen, la ingle, el cuello o las axilas; fiebre sin razón aparente; hígado agrandado; pérdida de peso sin motivo; cansancio, sudoración y escalofríos.

Respecto al Linfoma Hodgkin se presenta inflamación no dolorosa de los ganglios linfáticos del cuello, las axilas o el área de la ingle pero que no desaparece; fiebre y pérdida de peso sin razón; picazón, cansancio, sudores nocturnos; dolor en los ganglios linfáticos y en algunos casos, dificultad para respirar.

Detección

La dependencia afirma que cualquier tipo de linfoma se comporta, propaga y responde al tratamiento de manera diferente, pero sobre todo en la etapa inicial se considera complejo debido a que síntomas como cansancio, fiebre, inflamación de los ganglios linfáticos y sudoración nocturna pueden confundirse con enfermedades comunes como gripe.

Los especialistas mencionan que si las personas notan la presencia de un bulto que no duele en el cuello, axilas o ingle, y no desaparece pese a ingerir medicamento, es una de las señales de alerta.

Tratamiento

Ante la presencia de alguna cuestión anormal en su cuerpo es recomendable realizar una biopsia para descartar la enfermedad, o en su caso confirmarlo y proceder con el tratamiento respectivo, que dependerá del estado del linfoma, aunque generalmente se usa la quimioterapia y la radioterapia.

Cifras indican que cada año se registran 350 mil casos en el mundo, de los cuales 200 mil terminan con la vida de los pacientes, por lo que llaman a promover la autoexploración y alcanzar la detección temprana y atención oportuna.