MORELIA, Mich., 10 de junio de 2021. – Ante fenómenos climáticos por la temporada, los automovilistas deben conducir a baja velocidad, conducir a la defensiva, evitar cruzar por zonas donde el agua supera la banqueta, también los peatones; los peatones refugiarse en zonas bajas y no correr bajo la lluvia o la tormenta. ¡No importa que tan romántico parezca!. 

El Secretariado Ejecutivo del Sistema de Seguridad Pública (SESNSP), según el corte trimestral enero – abril, en Michoacán 257 personas murieron en hechos de tránsito, ocupando Morelia el 80 por ciento de los accidentes letales, en su gran mayoría por falta de pericia al volante, por invadir el carril contrario y no respetar la distancia. 

Las recomendaciones de las autoridades federales para los automovilistas en la presente temporada de lluvias son: 

1. Revisar el estado del vehículo; motor y llantas pueden marcar la diferencia.

2.    En día lluvioso, hay que reducir la velocidad.

3.    No hacer uso del teléfono, tabletas y con el volumen de la música bajo, porque entre más distractores, la atención se dispersa, incluida la vista.  

5.    Mantener las intermitentes encendidas, para que los otros conductores vean los vehículos.

6.   Con o sin presencia de lluvia, no hay que conducir bajo los influjos del alcohol y las drogas.

7.    Usar el cinturón de seguridad, chofer y acompañantes; también mecanismos de retención infantil.

Las recomendaciones de los órganos especializados en prevención de accidentes son condiciones elementales, sin embargo de poco o nada puede servir, porque  según el Secretariado Técnico del Consejo Nacional para la Prevención de Accidentes los ciudadanos simplemente se resisten a hacer el cambio en la actitud a la hora de conducir.

Por otro lado, para quienes son peatones, también pueden estar expuestos a riesgos durante una lluvia intensa, como caer en una coladera o ser alcanzado por un rayo. 

A decir de las diversas publicaciones de la Coordinación Nacional de Protección Civil Nacional, en una tormenta eléctrica están más expuestos a ser alcanzados por un rayo los que se encuentran en campo abierto que los que están dentro de núcleos urbanos.

Es recomendable protegerse de la lluvia en los edificios públicos, que suelen tener pararrayos; procurar desconectar los aparatos electrodomésticos, cerrar puertas y ventanas para que no se produzcan corrientes de aire, pues éstas atraen los rayos; y evitar tomar un bañarse, porque el agua es un conductor natural de electricidad.

Se recomienda evitar encontrarse o formar un campo electromagnético, porque si bien no siempre se observa la tormenta eléctrica, la mayoría de las veces acompaña a la lluvia, esto puede notarse por el incremento de la fuerza del viento y porque el sol se cubre por las nubes.

Si se está en campo abierto cuando inicia la tormenta hay que retirarse de todo lugar alto y refugiarse en zonas bajas; no correr bajo la lluvia o la tormenta, porque se da parte a la formación de una zona de convectiva que atrae el rayo.

En un punto de resguardo, no hay que sentarse en sillas metálicas y si se sube al coche, procurar que antes se haya retirado la antena; evite usar el teléfono celular o radios, las antenas y  radiaciones electromagnéticas que generan pueden atraer los rayos.

Tampoco se recomienda refugiarse debajo de un árbol o piedras solitarias en una pradera, porque su formación mineral, en el caso de la roca, y la altura del árbol atraen a estos fenómenos.

Los grandes campos de golf y praderas también son zonas de riesgo, ya que por su altura se vuelven las personas en los pararrayos naturales.

Hay que alejarse de cualquier cuerpo de agua cercano y pequeñas cuevas, que suelen tener minerales y pueden ser anales naturales de drenaje para descargas eléctricas.

Por último, si se trata de un grupo de gente, hay que mantener la distancia de al menos un metro, para salvaguardarse unos de otros y no ser todos alcanzados a la vez por el mismo rayo; lo mismo si se trata de pastoreo, mantener la distancia con el ganado.