Atiende ayuntamiento de Morelia bosques urbanos y espacios públicos
MORELIA, Mich., 6 de diciembre de 2025.- Aunque es larga la espera, hay un sonido que durante las ferias de adopción de perritos o gatos genera un sentimiento de alegría, satisfacción, pero también de nostalgia, pues significa que uno de los animalitos por fin encontró un nuevo hogar.
Es el estruendo de una matraca, que Milena Mejía, organizadora de Meraki bazar y feria de adopción, hace sonar cada que uno de los ejemplares que lleva como parte de este evento logra tener una esperanza de compañía amorosa.
Este sábado se desarrolló una feria más de este equipo, que representa la primera de la temporada decembrina de este 2025, en las instalaciones del restaurante Chai, en avenida Acueducto.
Ahí iniciaron a las 12 horas; todo estaba listo para empezar la espera. Los activistas colocaron a los perritos sus chalecos naranjas con la leyenda Adóptame. Su mirada era de ternura cada que un niño, niña o adulto se acercaba a ellos para conocerlos con la esperanza de que se decidieran a llevarlos a casa.
La jornada transcurrir tranquila, pero de repente el sonido de la matraca alertaba a los asistentes, quienes volteaban de inmediato para buscar quién era el afortunado o afortunada que había encontrado una oportunidad de vivir en compañía de una familia.
Milena se dice gustosa y con una gran satisfacción cada que le toca hacer sonar la matraca, pero también es de sentimiento nostálgico, pues hay perritos y gatos que han debido esperar meses e incluso años para encontrar un hogar, y en ese tiempo ella y su equipo de colaboradores se encariñan con ellos, pero saben que su misión es esa, ayudarlos a que una familia los adopte.
Tras esta jornada aún 12 perritos y dos gatitos quedaron esperando una nueva familia, por lo que esperarán a la próxima feria, que será el sábado 13 de diciembre en las instalaciones de la Ford Las Américas, donde esperan tener más suerte.
Meraki es un esfuerzo que desde hace años Milena ha llevado por diferentes rincones de Morelia para ayudar a estos animalitos a ubicarse en una familia que, al igual que ella, los ame, les brinde amor, cuidado, protección, y esté dispuesta a dejarse amar por quienes, pese a no tener voz, regalan fidelidad y agradecimiento profundo.




