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PUEBLA, Pue., 6 de septiembre de 2025.- Amenazas de muerte, exilio forzado, hospitalizaciones y un mecanismo oficial que “no sirve para nada” son parte del panorama que describió Juan de Dios García Davish, director de Quadratín Chiapas, al relatar las agresiones que enfrenta el gremio.
“Yo creo que seguimos con una actitud puerca, sucia, cochina, está violando los derechos humanos de los periodistas”, afirmó a pregunta expresa.
“Es triste y lamentable ver que en forma continua o frecuente están muriendo periodistas, están siendo asesinados, están siendo secuestrado. En Chiapas los han estado levantando y nos han estado agrediendo. No se puede permitir, no se puede tolerar”, dijo a Quadratín Michoacán.
García Davish contó que las amenazas lo obligaron a dejar el país: “En mi caso yo tuve que huir, recibí amenazas de muerte, tuve que huir a los Estados Unidos para tratar de proteger mi vida, proteger la de mi esposa, la de mi familia”.
El impacto en su salud fue severo: “Yo estoy enfrentando ahorita problemas de estrés, llamémosle de estrés, tengo que recibir atención de mi psiquiatra, de mi psicólogo y de mi neurólogo.
Me tuve que internar en nueve ocasiones en Ciudad Salud para poder medio, medio estabilizarme”.
En el exilio, dijo, la precariedad alcanzó a su familia. “Llorábamos juntos, llorábamos, tuvimos que ir a pedir comida regalada en Estados Unidos, tuvimos que ir a pedir medicina regalada, porque nos fuimos sin nada”. Acusó abandono institucional.
“No hay una organización que se dedique a apoyar al periodista. El mecanismo de protección a los periodistas y defensores de derechos humanos es una farsa, no sirve para nada. Tengo amigos que han sido perseguidos. nunca les atienden, no les escuchan, están expuestos a la voluntad de Dios y ese es el sello de la casa”.
García Davish señaló que la hostilidad desde el poder se ha acentuado y que “no toleran la crítica. te atacan, te descalifican. Ellos creen, creen que regulando las llaves de la publicidad, las llaves de los convenios van a controlar la libertad, no las pueden controlar”.
Reivindicó que la contratación de publicidad es una actividad legítima: “Un taquero te vende un taco te lo cobra, un ilustrador de zapatos te lustra que cobra igual. ¿nosotros por qué no habríamos de cobrar? No es ilegítimo. No es ilegal, no es algo vergonzoso”.
Advirtió además sobre acciones que buscan acotar la libertad de expresión en entidades como Puebla: “Veo que también aquí en Puebla se están instrumentando iniciativas para tratar de limitar la libertad de expresión y esto es lo que no debemos de permitir”.
Expresó preocupación por “lo que le está pasando a Jorge Valdés, el director de la Tribuna de Campeche, que está siendo objeto de persecución con Layda Sansores”.
García Davish subrayó que desde el extranjero se ha dado mayor visibilidad a estas agresiones. Mencionó el documental de Gael García Bernal y Diego Luna, y el libro editado por la Universidad de Oregon Don’t Shoot the Journalist –No disparen contra el periodista–, al destacar que “es triste ver que las universidades de otros países estén preocupadas y que ninguna autoridad más aquí por ti, que no ve nada por ti”.
Aunque reconoció momentos de autocensura, llamó a sostener la labor informativa. “Aunque yo he caído en momentos de la autocensura, hay que seguir haciendo el esfuerzo, seguir luchando, por quienes no tienen voz, quienes son más vulnerables que nosotros, quienes ya perdieron todo y no tienen más esperanza que nosotros”.
Juan de Dios García Davish es director de Quadratín Chiapas y cuenta con más de 30 años de experiencia cubriendo migración y derechos humanos en la frontera sur. Además de su labor como corresponsal, se ha desempeñado como fixer freelance para medios nacionales e internacionales en una de las regiones más riesgosas del país.
Su esposa, María de Jesús Peters, también es periodista reconocida y premiada, con una trayectoria destacada en la cobertura del éxodo migrante. Ambos han enfrentado amenazas que los obligaron al exilio temporal y han participado en proyectos que documentan la violencia contra la prensa en México.




