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Foto: Melissa Pérez-Segnini/Quadratín

Shakira, inolvidable

Melissa Pérez-Segnini/Quadratín
 
| 13 de octubre de 2018 | 10:05
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CIUDAD DE MÉXICO, 13 de octubre de 2018.- A la fresca y lluviosa noche de la Ciudad de México llegó el calor del Caribe, al que chilangos, provincianos y visitantes de otras latitudes abrieron los brazos y se entregaron sin miramientos.

Shakira transportó el Estadio Azteca a Barranquilla, Colombia, desde que puso los pies en el escenario, movió sus caderas y emuló el Sol con su rubia cabellera.

Un opening luminoso y al ritmo de Estoy aquí detonó la algarabía en el recinto, en punto de las 21:30 horas, con retraso de una hora por la lluvia intensa que inició desde las 19 y no paró durante gran parte del concierto.

Shakira complació a todos: tanto a los que la siguen desde los años 90, con canciones éxito como Si te vas, y a los fanáticos más recientes al ritmo de Loba o Perro Fiel, por lo que sus caderas al ritmo del reggaetón no faltaron.

Las 50 mil personas que asistieron a ver a la barranquillera cantaron al unísono Inevitable y Antología, los dos temas que parece paralizaron el tiempo por unos minutos.

Aunque los conciertos en Europa y Estados Unidos, donde iniciara El Dorado World Tour, incluyeron un repertorio más anglo, el inicio de su gira en Latinoamérica, este 11 y 12 de octubre en la Ciudad de México, dejó claro que se apegará a sus raíces, con más canciones en español y solo cuatro en inglés: Underneath your clothes, Hips don’t lie, Dare you y Can’t remember to forget you.

A estos conciertos incluyó entonces Amarillo y Nada, de su último disco, titulado El Dorado.

Juegos pirotécnicos y de luces ambientaron todo el concierto, que lo desarrollo a medida que se hizo cuatro cambios de vestuario, entre trajes árabes típicos de la danza del vientre, mucho cuero y un vestido rosa, ceñido al cuerpo, para el cierre.

La intérprete de Ojos así decidió despedirse de México con Hips don’t lie y La Bicicleta, con una lluvia de confetis y un particular momento en el que un fanático logró burlar la seguridad para subirse al escenario y pedirle una selfie a la cantante, quien primero asustada, y luego gustosa, accedió a la solicitud del osado seguidor.

 

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