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Foto: Archivo

Seguridad, Talón de Aquiles de Michoacán: Silvano

Juan Pacheco/Quadratín
 
| 12 de octubre de 2017 | 21:02
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MORELIA, Mich., 12 de octubre de 2017.-Silvano defiende su política en materia de procuración de justicia y seguridad pública.

No obstante, reconoce limitantes, debilidad institucional, aún.

Y no hay más. Ahí está la muestra: aún no se agarra el control total.

Relajado, reflexiona. Responde.

Venga el diálogo.

Señala que a dos años de su gobierno, protección de justicia y seguridad pública, fueron Talón de Aquiles.

Recibió, comenta, un cuerpo policial  con 700 elementos, dos por turno.

Agrega que el esfuerzo de su gobierno permitió incrementar, duplicar la capacidad de fuerza policial.

A la par, se suma una larga lista de incentivos a los uniformados.

Y es que en el ámbito de la seguridad, Michoacán aún palidece.

Así lo acepta.

Habla de la debilidad institucional heredada.

No reniega. Tampoco le saca.

Según su voz, va firme y directo a los reductos criminales.

Sabe que en Múgica, epicentro de la disputa; en la región de la Ciénaga, hay que apretar.

“Con 10 Arrietas, nos bolean los zapatos”!, exclama.

Reconoce la labor de los subalternos.

Da un trago de agua y da pausa.

Sabe que prueba es aún no superada, pero no se detiene.

“El Estado tiene la obligación de revisar, aclarar todos los crímenes. No me importa si son vendetas o vengazas entre grupos criminales. Lo que queremos es detener a los responsables de la violencia”, pone en la mesa.

Llega con un poco de atraso, previa reunión en Casa de Gobierno.

Abre antesala y el diálogo continúa.

Hay mucha carne; mucho tema.

El de Carácuaro focaliza, el menos, cuatro interrogantes de un grupo de reporteros, todos ellos competentes.

Entra Francisco García Davish, directo de empresa.

Otra, la mayor, en experiencia y oficio periodístico: Rebeca Hernández.

El diálogo fluye. Él no para.

Más menos, 45 minutos de preguntas y respuestas.

Habló de todo. Respondió a todo.

Tiempo habrá para succionar y desarrollar punto a punto, la temática.

Pero en este caso, el titular del Ejecutivo refirió la constitución de nuevos cuarteles policiales.

Su idea, expresada, va rumbo a un blindaje fronterizo de Michoacán.

Sostiene que la nueva dinámica policial contará con las mejores tecnologías.

También que los integrantes de la Policia Michoacán tendrán a mano nuevas tecnologías; apoyo económico, acceso a seguridad social…

Vaya, que el uniforme tenga forma, fondo e interés.

Una policía real, no coludida con transgresores de la ley.

Insistió, a las preguntas, que la PGJE fue débil, infiltrada.

Y desde ahí, se inició el comienzo de una era siniestrada para los michoacanos.

Hoy, recuperada, la institución, procuradora de justicia, trabaja, trabaja, trabaja.

Y pone dos muestras de botón: la chica de Uruapan, asesinada por amigos y enmaletada cerca de esa demarcación.

También destaca el esclarecimiento del homicidio del directo del Plantel de Conalep de Apatzingán.

En ambos, el perredista asegura, que José Martín Godoy Castro, -titular de la PGJE-, se aplicó.

No reprocha preguntas. Suelta y se aliviana.

Reitera su compromiso por enfrentar al crimen; pide paciencia social.

Luego, entra al tema de los alcaldes.

Pero, así, escrito, ese será otro tema.

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