Localiza Policía Morelia a mujer extraviada y la reúne con su familia
MORELIA, Mich., 9 de noviembre de 2020.- Hasta un 50 por ciento se ha incrementado en la entidad la violencia contra niños y adolescentes en el último año, advirtió Rocío Beamonte Romero, directora del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia (DIF) estatal.
Beamonte Romero explicó que el repunte en la violencia contra la infancia y la adolescencia se origina en las condiciones de confinamiento y restricción derivadas de la pandemia de coronavirus (Covid 19), y comprende desde crisis por la falta de manejo de emociones hasta agresión física, sexual y psicológica, y abandono.
Así, de marzo a la fecha se han registrado 42 niños y adolescentes ingresados al sistema DIF estatal por estar en riesgo en sus hogares, un aumento del 50 por ciento respecto del mismo período del año anterior.
Estos casos tuvieron lugar en diferentes municipios como Lázaro Cárdenas, Zitácuaro y Uruapan, e involucran desde agresión contra los menores de edad hasta abandono.
Además, se han reportado más de 120 focos rojos, todos en Morelia, que corresponden a 274 niños y adolescentes, donde se han detectado crisis en los infantes, adolescentes o sus padres o cuidadores, así como conductas que ponen en peligro su integridad física y emocional.
Rocío Beamonte precisó que esta cifra es realmente mayor, ya que muchos casos son atendidos por la fiscalía especializada en violencia intrafamiliar, por los sistemas Dif municipales y otras instancias, al interior del estado.
Agregó que la imposibilidad de llevar a cabo sus actividades cotidianas, como acudir a la escuela, tomar cursos extracurriculares, disfrutar del recreo, salir con familia o amigos, entre otras, “está creando una alteración importante en los padres y los niños, una psicosis importante, ya que los niños deben enfrentar una situación que no siempre pueden procesar, mientras que los padres no están capacitados para asumir el papel de docentes de sus hijos”.
“Imagina un adolescente que está en pleno cambio hormonal y aparte debe lidiar con el encierro, la falta de libertad, puede entender lo que pasa, pero no puede canalizar adecuadamente sus emociones y entonces explota con sus padres y hermanos, que son los que están con él, en casa”, detalló Rocío Beamonte.
Aseveró que estos episodios se han podido atender de manera puntual, mientras que en el interior del estado ha sido suficiente la intervención de los Dif municipales, que sólo en dos ocasiones requirieron apoyo del estado.
Rocío Beamonte expresó que está en proceso un estudio sobre cómo la pandemia de Covid 19 ha afectado a la infancia y la adolescencia en el estado, del cual se espera tener resultados preliminares hacia febrero o marzo de 2021.
Este análisis se concentra en las implicaciones de un mayor uso de la Internet, los peligros que para niños y adolescentes representa un uso no supervisado por adultos de la gran red, y los efectos del confinamiento en la salud mental de los menores de edad.