Con el Morebús se mitigarán riesgos de inundación en Morelia Poniente
MORELIA, Mich., 30 de enero de 2026.- Personas responsables de la falta administrativa de daño en las cosas, por la colocación de pintas y grafitis, además de la sanción que imponga la justicia cívica, obtendrán acompañamiento psicológico y apoyo para desarrollar su necesidad de expresión como un factor positivo para ellos y para la ciudad, como el arte urbano, aseveró Alfonso Martínez Alcázar, alcalde de Morelia.
En entrevista, indicó que el daño ocasionado por rayas, pintas y grafitis no debe ser tolerado, "que vayan a rayar sus casas, no las casas de los demás".
En contraste, el arte urbano se tiene que respaldar y es una manifestación digna y que embellece espacios públicos, como el acceso a la plaza de la Paz, que cuenta con diversos murales.
Refirió el caso del artista urbano Chous, quien llevó a cabo la intervención de la caseta de Policía de Morelia ubicada en el bulevar García de León, y posteriormente ha participado con un mural en el estadio Santiago Bernabéu, en España.
Consideró que es posible que la necesidad de expresión de pueda convertir en una manifestación de arte, que sea productiva tanto para la ciudad como para sus autores, una actividad que beneficie su desarrollo personal y profesional, y contribuya a embellecer espacios apropiados para ello.
Y es que, afirmó Alfonso Martínez, "la gente está cansada del daño a la ciudad que causan las pintas y los grafitis, y la mayoría está de acuerdo con la aplicación de sanciones, como quitar las pintas y los grafitis que ellos mismos pusieron".
Reiteró que no solo se imponen penalizaciones desde la justicia cívica a quienes colocan pintas y grafitis, sino también reciben acompañamiento, como es el caso del joven que puso un grafiti en la Catedral, y quien ahora es atendido en un Centro Spot, para incentivar una canalización positiva de su actividad.
Cuestionado sobre la difusión que tuvo la detención de Héctor N., por la instalación de más de 100 pintas con la marca Spaghetti, de las que 80 se colocaron en 50 inmuebles del Centro Histórico, Martínez Alcázar expuso que fue una respuesta espontánea y natural.
Refirió que este caso no es el primero que se registra en Morelia, en su tipo, y otros individuos procesados por la justicia cívica han obtenido el mismo tratamiento.




