MORELIA, Mich., 27 de noviembre de 2020.- Por segunda vez este mes, ladrones se meten a un pequeño comercio de churros y refrescos del bosque; la víctima es un hombre de la tercera edad, a la que le saquearon y además dañaron la puerta del establecimiento. 

Filiberto Sánchez lleva más de 30 años ofreciendo a los niños y las familias morelianas venta de refrescos, churritos, dulces y otras golosinas, sin embargo, este fin de semana no tiene nada que vender, porque apenas iba resurtiendo su negocio, después del último robo de la semana pasada, cuando ya lo volvieron a saquear. 

Además, así como a doña Catalina, una adulta mayor de 85 años, los amantes de lo ajeno dañaron su pequeña fuente de ingresos y quedaron en la vulnerabilidad, porque lo poco que dejaron, no tiene cómo resguardarlo. 

Cuestionado al respecto, Julio Arreola Guillén, comisario de Morelia, explicó que en torno al bosque la principal problemática que se enfrenta es la de personas alterando el orden, consumiendo bebidas embriagantes o alguna sustancia ilegal, pero los comerciantes no les han externado que son víctimas del delito.