Reconoce Gaby Molina compromiso de Sheinbaum con Michoacán
MORELIA, Mich., 3 de marzo de 2026.- El analista político Federico Berrueto advirtió que el principal riesgo para Michoacán no radica en qué partido gane la próxima elección, sino en que el proceso democrático pueda verse vulnerado por la violencia y la intervención del crimen organizado, tras el abatimiento de Nemesio Oseguera Cervantes, conocido como “El Mencho”.
En entrevista con Quadratín, Berrueto analizó el escenario político y de seguridad en Michoacán, y señaló que la eventual caída del líder del Cártel Jalisco Nueva Generación abre un periodo de reacomodos internos que podría traducirse en disputas por el control territorial. “Cuando se desarticula una cabeza visible de esta magnitud, no necesariamente llega la pacificación; con frecuencia ocurre lo contrario: se generan fracturas, pugnas y una intensificación de la violencia en lo local”, explicó.

Berrueto subrayó que, ante ese contexto, la preocupación central debe ser la estabilidad institucional y la integridad del proceso electoral. “Aquí el problema no es que gane uno, gane otro. No, el problema es que la elección sea subvertida por el desorden, el caos y eventualmente por la interferencia del crimen organizado”, enfatizó.
El riesgo mayor, dijo, es que la debilidad institucional y el deterioro de los órganos electorales coincidan con un entorno criminal en reacomodo. Cuestionó particularmente cualquier intento de debilitar al Instituto Nacional Electoral (INE) en un estado donde existen municipios bajo control fáctico de grupos delictivos.
Pero más allá de la disputa local, Berrueto puso el foco en la situación de la presidenta Claudia Sheinbaum. A su juicio, la mandataria quedó en una posición delicada tras el operativo que culminó con la muerte del líder criminal.
Criticó la comunicación posterior al operativo y la falta de un mensaje político inmediato que dimensionara los hechos. “Se requería muchísimo más”, apuntó, al señalar que la jefa del Estado debió asumir directamente la conducción narrativa de un acontecimiento de esa magnitud.
Además, consideró que el Gobierno federal no puede limitarse a declarar una supuesta normalidad, sino que debe emprender una ofensiva integral contra las redes políticas, empresariales y de seguridad que hayan estado coludidas con el grupo criminal.
En paralelo, advirtió que la presidenta enfrenta presiones externas, particularmente de Estados Unidos, y que cualquier debilitamiento institucional interno, como reformas que afecten al INE o al Poder Judicial, podría reducir su margen de maniobra en un entorno ya de por sí complejo.
Medio Oriente y efectos globales
La conversación también abordó el conflicto en Medio Oriente, tras la escalada militar impulsada por el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, contra Irán.
Berrueto calificó como “sumamente explosiva” la situación internacional y advirtió que el asesinato del jefe de Estado iraní —junto con miembros de su familia— constituye un hecho de enorme gravedad que puede desatar consecuencias imprevisibles.
Señaló que la respuesta iraní y la implicación de aliados de Washington elevan el riesgo de una desestabilización mayor, con efectos económicos directos para México, como el aumento en tasas de interés, presiones cambiarias y mayores costos en el servicio de la deuda pública.
“El mundo y el país estamos viviendo procesos de descomposición sumamente preocupantes”, afirmó, aunque matizó que en el mediano plazo podrían abrirse procesos de recomposición política en distintas naciones a partir del voto ciudadano.




