MORELIA, Mich., 25 de abril de 2019.- La derogación de la Ley General del Servicio Profesional Docente y la del Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación es un gran avance para el magisterio porque eran la guillotina sobre los derechos laborales de los trabajadores de la educación, afirmó el presidente de la Comisión de Educación del Congreso del Estado, Antonio de Jesús Madriz.

La derogación de ambas leyes es consecuencia de la aprobación de reformas constitucionales en la Cámara de Diputados del Congreso de la Unión la madrugada de este jueves y que anulan la reforma educativa impulsa por el ex presidente Enrique Peña Nieto para dar paso a lo que se considera la reforma de Andrés Manuel López Obrador.

El diputado de Morena consideró positivo que el presidente de la República cumpla sus compromisos al cancelar la reforma educativa y recuperar la imagen y prestigio de los profesores en todo el país.

Aseguró que además de que se recogieron las inquietudes del magisterio y se respetan plenamente los derechos de los trabajadores de la educación, cuya relación laboral será regida por el Apartado B del artículo 123 de la Constitución General de la República.

La rectoría de la Educación sigue siendo una potestad del Estado que, a través de la Secretaría de Educación Pública se llevará a cabo la asignación de plazas, las cuales serán cubiertas económicamente por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Madriz consideró que una vez aprobadas las reformas constitucionales en la Cámara de Diputados, las cuales tendrán que ser validadas primero por el Senado de la República y posteriormente por el 50 por ciento más uno de los congresos estatales, se podrá avanzar en los dictámenes de reformas o nuevas leyes de educación, tanto a nivel general como estatales.