MORELIA, Mich., 28 de noviembre de 2020.- El confinamiento social al que obligado la pandemia de Covid 19 ha contribuido a aumentar el sobre peso, la obesidad y la desnutrición, sobre todo en los niños, porque los padres deben salir a trabajar y no pueden atenderlos durante el día.

Las parejas al llegar a sus hogares, después de largas jornadas de trabajo, cuando lo hay y su alimentación se basa en la llamada comida rápida o de bajo contenido nutricional y, si se perdió el empleo, no se compra una canasta básica en cuanto a nutrientes sino lo que rinde más.

Es el diagnóstico de los diputados del Partido Acción Nacional que mediante una iniciativa para reformar diversas leyes pretenden revertir una realidad en la que los niños tienen al alcance productos altos en sodio, azúcares y grasas, además de no tener una actividad física continua.

Una realidad en la que ellos mismos, en muchas ocasiones se tienen que preparar sus alimentos, muchos de ellos instantáneos y en la que ir a la tiendita de la esquina, es la forma de solucionar el hambre que durante el día siente, teniendo a su alcance productos que no le nutren y por el contrario le afectan.

“Ha resultado muy sencillo el satanizar y culpar al que vende, argumentando que no tienen ética, que existe una perversidad en su actividad, que es necesario que se prohíba por cualquier medida la venta de estos productos y si no lo haces, serás multado y clausurado, cuando también deberíamos analizar lo que existe detrás de ellos y el contexto que viven”.

Su iniciativa plantea establecer el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, lo cual ya está consagrado en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y, a partir de ese derecho, la Secretaría de Salud, en coordinación con los ayuntamientos, elaborara un programa estatal, que fomente el derecho a la alimentación nutritiva, suficiente y de calidad, en la población, dirigido principalmente a niñas, niños y adolescentes.

Elaborar convenios permanentes con los ayuntamientos en el ámbito de su competencia, así como con el sector empresarial y comercial, para que, al interior de sus establecimientos, así como en los mercados locales, se promueva gráficamente este derecho, principalmente en las áreas de alimentos de alto contenido calórico, así como en aquellos donde se vendan frutas y verduras, además se restrinja el consumo de alimentos de bajo contenido nutricional a menores de edad.

Establecer como requisito esas gráficas para la expedición de licencias a comercios; evitar que los niños tengan a su alcance los productos de alto contenido calórico, dando prioridad a aquellos que sean nutritivos y saludables.

Llevar a cabo convenios con las Secretaría de Educación para que, por las modalidades presencial, electrónica o virtual, se pueda incentivar este derecho, en los hogares por parte de los padres y niños y buscar convenios con gremios especializados como el de los nutriólogos y psicólogos para hacer trabajo social conjunto.