MORELIA, Mich., 25 de octubre de 2018.- La película dirigida por Alfonso Cuarón, Roma, tuvo una presentación especial este miércoles dentro de la programación del Festival Internacional de Cine de Morelia (FICM), y también tuvo su alfombra roja con toda la parafernalia que acostumbra el FICM, y cómo no, si llegó con antecedentes muy importantes: ganó la última emisión del Festival de Cine de Venecia, y se ha presentado en los festivales de San Sebastián, Toronto y Nueva York.

Aclamada por la crítica internacional, Roma es una película pensada y realizada en español, algo que el director originario de Ciudad de México no hacía desde hace 17 años, cuando dirigió Y tu mamá también. Es un filme que, como con Gravedad, es llevado al espacio, pero de lo íntimo.

Hasta este miércoles se pudo hablar de la película, porque ya el propio director ofreció una rueda de prensa en el marco del FICM, y se le ha realizado una presentación especial. Sin embargo desde el pasado sábado 20 de octubre, el festival moreliano ofreció una función de prensa para ver Roma.

Ese sábado a las 8 horas, los representantes de los medios de comunicación se presentaron en la Sala 5 del complejo Cinépolis de Centro en Morelia para poder ver la película. Llamó la atención que la sala solo estuvo a la mitad de su capacidad. La incomodidad vino cuando, en primer lugar, pidieron firmar un documento para comprometerse a no difundir nada de esta película hasta el día 24 de octubre, es decir, este miércoles.

Esa parte pudo ser entendible, lo que sí rozó en casi un insulto fue el hecho de no permitir ni prender el teléfono móvil para evitar que los representantes de la prensa pudieran grabar la película con sus equipos y la vendieran al mercado de la piratería, un asunto un poco absurdo. Durante más de 2 horas dos personas se mantuvieron a espaldas de la pantalla viendo hacia el público para cerciorarse de que nadie fuera a cometer la piratería esperada.

Producida por Esperanto Filmoj y Participant Media, el filme de Cuarón enteramente en blanco y negro, se centra en mujeres, en la familia. Cleo y Adela son dos mujeres que trabajan en el servicio doméstico de una casa de la colonia Roma, de ahí el nombre. Ambas mujeres son de Oaxaca, de origen mixteca.

La familia de clase media alta, enfrenta los conflictos de la cotidianidad, esa marea de economías, tedios, juegos, peleas, soledades y costumbres. Más que ir al exterior, esta película es un viaje intimista al interior de sus propios recuerdos, porque el filme lleva las vivencias del director.

Alfonso Cuarón no escatima en sensaciones; Roma es como una textura constante que va de lo rugoso a lo liso, y en esa gama muy de blancos y negros con sus múltiples grises, siempre regala al espectador una emoción, la cual a veces no sabe dónde colocar.

Lo dijo en una master class este miércoles; la película se concretó en una borrachera, y ante esto, la posibilidad de que desde una borrachera una película pueda culminar en un Oscar es grande. Todos los caminos conducen a Roma…al Óscar.