MORELIA, Mich., 10 de septiembre de 2018.- La permanencia de elementos que se hicieron policías porque no sabían hacer otra cosa y de comandantes que llegaron al cargo por recomendación de algún funcionario o, que se corrompieron, impiden que la sociedad perciba los esfuerzos de la profesionalización policial, reconoció el director del Instituto Estatal de Estudios Superiores en Seguridad y Profesionalización Policial (IEESSPP), Antonio Bernal Bustamante.

Inclusive, aceptó que los nuevos elementos con capacidad que egresan con el conocimiento del marco jurídico, que saben cómo utilizar sus herramientas de trabajo, cómo y cuándo aplicar la fuerza o, defenderse en los juicios orales, generan recelo y malestar entre quienes se quedaron estancados y no quieren actualizarse.

El funcionario estatal señaló que particularmente en los municipios es marcada esa situación de la improvisación y a nivel estatal, aunque hay preparación y buenos policías muchas veces se pervierten en el trabajo de campo porque quienes están al frente de los gobiernos no son buenos líderes.

Por ello es necesaria la depuración de las corporaciones policiacas de elementos con vínculos cuestionables e intentar nivelar el conocimiento entre los elementos que se formaron de manera empírica con los que están egresando de los diversos institutos no solo con preparación académica sino también con valores y principios.

Sin embargo, consideró que no es lo mismo formar a un jovencito egresado de la preparatoria a una persona mayor que ya tiene vicios, pero la apuesta es que en su momento todas las viejas costumbres se superen y sean olvidadas.

“Con estas nuevas generaciones queremos generar un perfil muy profesional que pueda entablar una conversación con la sociedad, que puedo organizar, que pueda tomar una decisión en beneficio de la sociedad con un sentido humano”.

Bernal Bustamante señaló que la aplicación de los exámenes de control y confianza han ayudado a depurar las corporaciones y se está impulsando el retiro de quienes ya tienen 30 años de servicio de acuerdo a la ley ya que no se retiraban porque no recibían ningún beneficio.

Tampoco había quienes quisieran ser policías por la misma situación, pero ahora se homologaron los salarios y el que percibe el más bajo rango es de 11 mil 600 pesos, además de seguro de vida y de servicios médicos y acceso a la vivienda, lo que ya permite pensar en una carrera policial y hace más difícil que se corrompan o sean cooptados por grupos delincuenciales.

“Por lo pronto en el Instituto estamos forjando buenos policías, educados, con un sentido de mucho respeto; aquí es una de las líneas que seguimos, todas las personas aquí para nosotros son importantes y los policías que vienen a capacitarse el actor principal es el policía que debe estar bien atendido, bien comido, bien dormido y bien vestido para que pueda estudiar”, indicó Bernal Bustamante.