MORELIA, Mich., 21 de enero de 2019.- La explanada del Centro Administrativo Manantiales del ayuntamiento de Morelia está convertida en un tianguis, en el que lo mismo se oferta ropa, lentes, bolsas, tortas, tacos, atole o tamales.

Es clara la competencia desleal para el comercio establecido sobre la calle Circuito Mintzita, que propició la edificación de oficinas municipales en esa zona de la ciudad, y la violación del Reglamento para las Centrales de Abasto, Mercados Públicos Municipales y Comercio en la Vía Publica, en la propia casa de la autoridad municipal.

En estos días las ventas parecen buenas porque la fila que forman los contribuyentes que acuden a pagar el Impuesto Predial llega a ser hasta de 300 personas y se alarga varios metros, hasta la calle de Circuito Mintzita y durante la espera de hasta tres horas aprovechan para surtirse de los productos que les ofrecen.

Otros se conforman con desayunar un atole con un tamal o un vaso de café, durante la espera para pagar el predial, porque las filas de otros pagos o trámites administrativos no son largas, por lo que se podría llamar la temporada alta para este tipo de oferentes, ya que es durante el primer bimestre del año que se paga ese impuesto.

Todo ello prácticamente afuera de la oficina de los inspectores, pero parece que no los ven cuando muchos ya pasaron del termo o la canasta que apoyan sobre los pretiles de las jardineras a la instalación de puestos de estructuras metálicas semifijos para el expendio de productosLa prohibición para el comercio en la vía pública es letra muerta; la fuerza de la costumbre de que los oferentes se instalen en lugares públicos los ha hecho tolerables para la autoridad.