Inicia Sectur revisión de afectaciones en costa de Michoacán por Polo
MORELIA, Mich., 25 de enero de 2026.- Jornadas de trabajo extenuantes, un salario de tres mil pesos y hasta sin beber agua, son las condiciones en las que trabajaban los intérpretes de Lengua de Señas Mexicana, según denunció hace tiempo Anayeli Hernández, quien fue asesinada junto con su esposo y su hija.
En un video que circula en redes sociales, la intérprete comentó que en ocasiones tenían que trabajar durante largas jornadas y no se les permitía si quiera beber agua, “les hemos pedido a veces el servicio que ellos tienen y a veces se han negado que porque solo es para los diputados”.
La publicación no tiene fecha, se trata de una entrevista que le hicieron en las instalaciones del Congreso del estado, donde ella y su esposo Víctor Manuel trabajaban como traductores de lengua de señas.
En la conversación, Anayeli mencionó que demandaban una dignificación de su salario, “tres mil pesos no es lo adecuado para nuestra profesión, para ninguna, pero con ese sueldo, creo que tenemos el derecho de que por lo menos nos acerquen el alimento o el agua”.
El matrimonio y su hija Megan desaparecieron el pasado 15 de enero y días después fueron localizados sus cuerpos calcinados en el municipio de Zinapécuaro.




