Paso Independencia: fluidez, cancha de pádel, obra que esperó 20 años
MORELIA, Mich., 22 de julio de 2020.- “Hoy día es más fácil ver a (Donald) Trump (presidente de Estados Unidos) que a Cristo”, afirmó Gregorio López Gerónimo, Padre Goyo, luego que la Arquidiócesis de Apatzingán le suspendiera definitivamente en sus funciones eclesiásticas por “faltas repetitivas y graves dentro y fuera de la diócesis, en la administración de los sacramentos”.
Entrevistado por periodistas adscritos a la región de Apatzingán, municipio donde reside, López Gerónimo reconoció la comisión de “errores graves” que se relacionan con trámites burocráticos en la aplicación de sacramentos, como la no exigencia de las pláticas preparatorias para el bautismo o el matrimonio.
No obstante, afirmó que esta conducta responde a la necesidad de atender a la población más vulnerable y brindar apoyo a los desprotegidos.
“Me vale madre el derecho canónico, cuando se trata de ayudar a alguien no hay que buscar cinco patas al gato… he roto protocolos, he quebrantado muchas reglas, he faltado al respeto a la autoridad, pero todavía no violo a nadie ni he sido pederasta, mi pecado ha sido servir al pueblo y no al clero, y lo seguiré haciendo”, reiteró.
Gregorio López señaló que proyecta continuar su labor social desde el albergue que opera en Apatzingán, sin buscar un resarcimiento legal o económico por sus años de servicio como sacerdote.
El pasado lunes, Cristóbal Ascencio García, obispo de Apatzingán, dio a conocer mediante un comunicado la suspensión definitiva del padre Goyo, por faltas repetitivas y graves en la administración de los sacramentos, por lo que no podrá en lo sucesivo celebrar estos o algún otro acto relacionado con la investidura eclesiástica.
Si bien reconoció “el mucho bien que ha hecho”, el obispo de Apatzingán afirmó que el comportamiento de López Gerónimo ha ocasionado “serios problemas” a la comunidad eclesial y a la dignidad de los sacramentos.




