Se manifiestan vecinos de la tenencia de Santa María en el CAM
MORELIA, Mich., 27 de enero de 2026.- Hay lagunas en la ley de protección animal, porque es bueno que ya se rescaten del maltrato y se sancione a los responsables, pero aún no está muy claro dónde van a colocar a los animales mientras está el proceso, señaló la animalista y rescatista Ángeles Olimpia Rojas, del Refugio La casita de Frijol y Tadeo.
En una entrevista, la activista por los derechos de los animales expuso que ella suele ser muy respetuosa de los procesos legales, "respetuosa en el sentido de -y a lo mejor me lo van a tomar a mal varias compañeras animalistas- que yo no puedo ser juez y parte, yo no puedo pedir reglamentos de protección y al mismo tiempo yo incumplirlos".
En ese sentido explicó que ella no puede estar dando en adopción animal que se encuentran bajo un proceso legal, esto hasta que no se concluya, aclaró.
Esto sucede frecuentemente, explicó, y esto ha generado algunos roces, porque ella le ha comentado incluso a los abogados que se cuenta con una ley de rescate animal, "pero no tenemos una ley que diga: "después de que Fiscalía (General del Estado) rescató a los animales dónde los pone, a quién se los da, en dónde los dejan", cuestionó.
Han atacado al Instituto Municipal de Protección Animal (IMPA) y se les olvida que es un instituto municipal que no tiene mayores alcances, "no es estatal, el IMPA no tiene la obligación de inmiscuirse en problemas de la fiscalía estatal, y, sin embargo, atacan a la licenciada Minerva (Bautista, titular del IMPA), yo no tengo nada en contra, siempre he dicho que quien esté al frente que haga su chamba y yo lo apoyo, pero no podemos ser juez y parte en ese sentido", indicó.
Por ello es importante reformar para saber sobre las partidas del erario estatal, de dónde va a salir el dinero para un alberge adecuado donde la Fiscalía señale que ya rescató a los animales, pero sepa dónde los va a colocar, "¿dónde está el personal que se necesita?, porque es muy fácil para la fiscalía ir, sacar animales y después: 'qué hago, ¿se los doy a asociaciones?, ¿los doy a rescatistas particulares y me lavo las manos?”
¿O también se les van a entregar a los refugios?, cuestionó, porque esto significa un gasto con el que muchas veces no cuentan esos espacios y les toca ponerlo de su bolsa porque, dijo, cada lomito le requiere un gasto de entrada de por lo menos 2 mil pesos.
"Se arregló la forma que es muy bonita, porque es maltrato animal, pero el fondo no está solucionado; así como existe el DIF, así como existen estas instituciones, debería existir un lugar adecuado en el estado o en los municipios -en este caso en los municipios porque es una ley estatal- de resguardo para los animales con el personal adecuado", expresó la rescatista.
Es por todo esto que ella, como rescatista, no se puede meter a violar estas leyes, "desgraciadamente no me puedo hacer responsable de un animalito que está en un proceso judicial porque hasta que no concluya ese proceso judicial yo no puedo sacarlo en adopción, porque si lo hago y me lo requieren, yo dónde lo presento o cómo le hago si ya no lo tengo", reflexionó.




