MORELIA, Mich., 13 de enero de 2019.- Caos, enojo, desesperación e incertidumbre, son algunos de los sentimientos que experimentaron esta semana miles de ciudadanos morelianos a causa del desabasto de gasolina, que originó la estrategia del Gobierno federal para frenar el robo de combustible.

Aunque en Morelia, este domingo la escasez del hidrocarburo cumple 22 días, fue a partir del siete de enero cuando la situación se volvió más crítica: compras de pánico y kilométricas filas de autos y de personas con bidones intentando comprar gasolina con un tiempo de espera de más de 24 horas.

Y es que con el cierre de los ductos de Petróleos Mexicanos (Pemex) para evitar las tomas clandestinas, se puso en marcha un sistema de distribución por medio de pipas; sin embargo, el suministro no era suficiente para abastecer a una ciudad que necesita más de 4 millones de litros diariamente. 

De acuerdo con el reporte diario del empresario del sector gasolinero del Grupo G500, Mauricio Prieto Gómez, se presentaron días en los que solamente hubo gasolina en cinco de 90 estaciones de servicio localizadas en la capital michoacana y municipios aledaños. Incluso, la ciudad lució semivacía.

El lunes siete de enero, José Trinidad Martínez Pasalagua, dirigente de la Comisión Reguladora del Transporte (CRT), anunció que debido a la falta de combustible para cargar las diferentes rutas de combis, el 40 por ciento de las 6 mil unidades habían tenido que dejar de prestar el servicio.

En la Central de Abastos y mercados como San Juan, los comerciantes reportaron una disminución en sus ventas superior al 50 por ciento debido a la poca afluencia de compradores. El poco flujo de vehículos y consumidores era notable, incluso, hubo quien atribuyó el desabasto al incremento de precios en algunos productos de la canasta básica como el chile serrano.

Pero no todo fue frustración y enojo, ya que en medio de la crisis, en los primeros minutos de la madrugada del miércoles nueve de enero, la banda Cruz de la Candelaria sorprendió a cientos de ciudadanos que aguardaban en una gasolinera al norte de la ciudad y los puso a bailar para hacer menos desagradable el rato.

Michoacán no fue el único estado del país que se vio afectado. La misma situación se replicó en al menos nueve entidades de la República como Nuevo León, Tamaulipas, Querétaro, Hidalgo, Guanajuato, Ciudad de México, Jalisco, Aguascalientes y Estado de México. 

A través de redes sociales se conoció que hubo quienes lucraron con la necesidad de las personas y llegaron a revender 20 litros de gasolina hasta en 800 pesos, e incluso más, por lo que las gasolineras empezaron a limitar la cantidad de litros que podían vender a la población.

Si bien, las autoridades federales no han dado a conocer una fecha en la que esta situación podría regularizarse, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha declarado que existe suficiente gasolina, que resistirá todas las presiones y pidió a la población no dejarse someter ni caer en pánico.

El mandatario federal reportó que su plan contra el robo de combustible, mejor conocido como huachicoleo, ha significado hasta el momento un ahorro de 2 mil 500 millones de pesos y la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, anunció que se han congelado diversas cuentas bancarias y abierto carpetas de investigación.

El sector gasolinero de Michoacán confió en que para este lunes 14 de enero el abasto de gasolina empiece a normalizarse y llegue a cifras de un 80 por ciento, ya que durante los últimos siete días se ha suministrado a la capital michoacana con más de 7 millones de de litros.