MORELIA, Mich., 12 de enero de 2020.- A pesar de que a partir de enero del 2020 comenzó la regularización del uso de bolsas de plástico y otros productos del mismo material en comercios, un recorrido por diferentes lugares, sobre todo de comida, evidenció que poco han cambiado los hábitos en el tema.

Joaquín, quien atiende un puesto de quesadillas al sur de la capital michoacana, utiliza con frecuencia bolsas de plástico para entregar los alimentos para llevar, sobre todo porque dónde está ubicado le piden muchos servicios bajo esta dinámica. “Sí, ya tenemos el mundo bien contaminado, voy a ir buscando cómo hacerle”, explica Quadratín, y también dice que le preocupa utilizar desechables de unicel, algo que también contamina mucho, reconoce.

Muy cerca del centro de la ciudad en una de las colonias aledañas, se venden tacos y tortas ahogadas, sin embargo sirven sus productos sobre platos que cubren con bolsas. Al respecto el encargado, que no quiso dar su nombre, justifica diciendo que ya tienen muchos años haciéndolo y nunca habían tenido problemas con la autoridad. Al preguntarle qué es lo que hará, sólo contesta: “pues a ver”.

“Necesitamos cambiar los hábitos, porque le estamos dando en la torre al planeta, ya es hora de que hagamos algo; se está pasando el tiempo”, dice Mariana, una joven mujer que junto a su novio come unos tacos. En el lugar que lo hacen, los encargados ya no utilizan bolsas de plástico para llevar los tacos; utilizando unas bolsas que dicen son biodegradables. Para Carlos, otro comensal, este tipo de productos también contamina; “lo ideal es que la gente se los lleve (los tacos) en algún trasto, porque al final esas bolsas, aunque tarden en destruirse, siguen contaminando”.

Un expendio de hamburguesas muy popular y que se encuentra cerca de las vías del tren, al norte de Morelia, sigue entregando sus productos con bolsas de plástico; así envuelven las hamburguesas, así las entregan para llevar, y el plato donde la sirven está cubierto por una bolsa plástica; “ojalá cambien por algo menos contaminante porque las hamburguesas están bien buenas”, dice Esperanza, una mujer que va con frecuencia a comer a ese lugar.

Don Carlos y doña Mari son una pareja que acostumbra la venta de antojitos mexicanos por la noche. Su negocio se encuentra muy cerca del Centro Histórico. reconocemos que cuando la gente les pide algo para llevar lo entregan en bolsas de plástico y unicel. Reconocen que el planeta está muy contaminado Pero también dicen que la autoridad no ha dicho nada, al menos a ellos de manera oficial, “por acá nunca han pasado a decir que ya no usemos bolsas, pero nosotros por nuestra cuenta buscaremos otras opciones”, explica don Carlos.

Una tienda de abarrotes ubicada en la colonia Villa Universidad, suele entregar bolsas a sus clientes, y es que a decir del señor Humberto, dueño del comercio, sus clientes, al llevar muchas cosas, no pueden cargar las con las manos y eso les dificulta; “uno hace lo mejor por los clientes y parte del buen servicio es darles una bolsa”, dice, y manifiesta que va a buscar alternativas y pedirá a la gente que lleve también sus bolsas para no contaminar.

Buscando información, lo que aprobó Cabildo a finales del mes de junio del 2019 fue para comercios dados de alta a través del Ayuntamiento, por lo que es altamente probable que muchos de los comercios y expendios de comida en las colonias se encuentren fuera de la regulación municipal, y es por ello no que no cuentan con la información sobre el uso de bolsas plásticas.