La hija del coronel

La vida en un click

Por: Sara Galeote

Cuando se crece en un ambiente familiar militarizado, se asume de antemano que habrá un camino estricto y de censuras, pero como todo en la vida tiene reglas que vencer y formas que uno adapta para salirse de la línea, en mi caso, las letras y la forma de usar el alfabeto de arriba a abajo, dos vueltas y de regreso, son el modo en que como la “chimoltrufia del Chespirito”, “como digo una cosa digo otra”; por ello este nuevo espacio que no busca más que compartirles mi prosa en temas que nos competen a ustedes y a mí como a cualquier mortal.

Hoy que habitamos en un mundo millennial y en donde muchas decisiones se resumen a un click en la era digital, valdría la pena remitirnos a esa manera donde existe una visible facilidad para intercambiar imágenes, videos, likes, fotografías e inumerable cantidad de información que queda entre lo público y lo privado, que se pierde entre la atmósfera de las redes sociales que hoy marcan la pauta.

Pero qué pasa cuando el ámbito privado es rebasado, cuando ese click se convierte en un daño irreversible si se trata de violar la intimidad de las personas y no existen herramientas para defenderse, qué pasa cuando ante ese hecho se tienen que tocar puertas ante oídos sordos para sentirse que esos actos no deben quedar impunes, así lo vivió  Olimpia Coral Melo, quién  fuera víctima de violencia sexual por internet y que con seguridad se convirtió en la voz de muchas mujeres y otros sectores vulnerables que no tienen en sus manos la posibilidad de defenderse de este tipo de actos.

Tras evidenciar su caso y esperar largos años para ser escuchada, Olimpia fue recibida por vez primera por el Gobierno michoacano desde donde se envió la iniciativa al Congreso local para que finalmente su voz y lucha quedara impresa en la recién aprobada Ley Olimpia, misma que busca reconocer, sancionar y prevenir la violencia en internet contra las mujeres y las niñas.

Con esta firma, se visibilizó en Michoacán la violencia digital para castigar a quienes comparten imágenes íntimas o sexuales por internet sin el consentimiento de las personas afectadas, a quienes no les basta más que un click no mayor a un segundo para dañar la vida e integridad de alguien, pero que ahora con La Ley Olimpia, podrían recibir de 4 a 8 años de cárcel y multas mayores a los 80 mil pesos.

Cuidar la dignidad y la intimidad de las personas, sumarse y aliarse; no solo en éste sino en otros temas que prioricen el bienestar es tarea de todos.

Ahora, esta hija del coronel que les escribe, considera que no es suficiente con ser el Estado número 18 en contar con una legislación que sancione estas conductas, se esperaría que se hiciera extensivo en otras entidades del país, pero…¿tendríamos que esperar acaso que los ojos federales de la 4T voltearan a asuntos digamos de mayor relevancia?, me pregunto.

Al mismo tiempo me respondo diciendo que si este tema de inclusión de las mujeres no se vio desde la iconografía de la imagen institucional del Gobierno federal bajo el argumento de que representaba las etapas y transformaciones vividas en el país, asumo entonces que tardaremos un poco más.

Y es que pareciera que la 4T es con T de temas pendientes o con T de tantito espérate en lo que vendemos el avión presidencial, ese que se oferta cual ‘cobijero’ de la feria al estilo de “llévese uno, no le gusta, ahí le va, échele otro, quiere otro, ahí le va”.

Pero mejor hasta aquí cierro antes que me digan como el famoso meme, ese de: ¡ya cållate mejor, mejor!

Lo bueno de todo es que ahora sí…el coronel ya tiene quién le escriba, que me responda, no lo sé.