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MORELIA, Mich., 7 de junio de 2019.- La estratega en comunicación política y gubernamental, Julieta López Bautista, ve en la velocidad y alcance que hoy en día imponen las redes sociales, un enorme potencial pero, también, una amenaza para la veracidad en el ejercicio periodístico si no se encauza con profesionalismo y ética.
“La velocidad de la información no puede ser pretexto para sacrificar los géneros periodísticos, ni el cuidado en los procesos de generación de contenidos”, sostiene, quien desde octubre de 2015 se desempeña como Coordinadora General de Comunicación Social del Gobierno de Michoacán.
En entrevista con Quadratín a propósito del Día de la Libertad de Expresión, la licenciada en Ciencias de la Comunicación, especializada en estudios sobre periodismo y opinión pública en la era de la información, habló en torno de la relación gobierno-medios de comunicación, el adeudo de pagos, los retos del periodismo, el próximo Observatorio de Medios, la reglamentación de convenios publicitarios y otros tópicos.
Es una fecha con la que no comulgamos, y seguros estamos que es el sentir también de muchos periodistas y comunicadores que conocen el origen de esta conmemoración, la cual se instituyó el 7 de junio de 1951 por el entonces presidente Miguel Alemán Valdés, a iniciativa de un grupo de editores y propietarios de los periódicos más importantes de la época en el país.
Se le considera un episodio lamentable para el periodismo en México, debido a que la iniciativa de ese encuentro nace como una forma de rendir homenaje al presidente; de rendirle pleitesía, lo cual, desde nuestro punto de vista, rompe y lesiona el respeto que debe prevalecer entre el Estado mexicano y los medios de comunicación, que son depositarios de un derecho ciudadano de la mayor relevancia para el fortalecimiento de nuestra democracia, como lo es el derecho a estar informados.
Con esa convicción, a partir del 7 de junio de 2017, decidimos sustituir el tradicional desayuno y rifa de regalos que se venía realizando, por una agenda de actividades en materia de capacitación y actualización, mediante talleres, cursos, diplomados y otras ofertas académicas que, sin duda, abonan a enriquecer el perfil y formación de comunicadores y periodistas en beneficio de la sociedad.
Destaco, por ejemplo, el diplomado en Locución y Periodismo que impartimos en Morelia y las regiones de Uruapan y el Oriente, así como la maestría en Comunicación en Periodismo Digital y Comunicación Pública y Social, que iniciamos en coordinación con la Universidad Virtual del Estado de Michoacán, y una serie de talleres y conferencias con temas de actualidad.
No es suficiente; falta más, lo reconocemos. La insuficiencia de recursos ha sido también una dificultad, pero impulsar esa agenda del conocimiento es una de nuestras premisas.
La política de comunicación en el Gobierno de Michoacán, se finca en el respeto irrestricto a la libertad de expresión, al derecho a comunicar y al ejercicio de un periodismo libre e independiente, pero también ético, veraz, responsable y profesional.
La velocidad de la información, no puede ser pretexto para sacrificar los géneros periodísticos ni el cuidado en los procesos de generación de contenidos; ignorar esto, conduce con frecuencia a la difusión de hechos falsos o información basada en el rumor y la especulación, que son, lo hemos dicho, peligrosos ingredientes que lesionan la verdad.
Somos partidarios de una relación basada en el respeto y la corresponsabilidad ante los enormes desafíos que la comunicación y el periodismo demandan, desafíos que nos imponen una serie de cambios y formas de comunicar; desde el ejercicio de gobierno, por ejemplo, estas formas y cambios demandan de una estrategia basada en la metodología, el estudio de mercado y la segmentación de públicos.
De ahí la urgente necesidad de reglamentar la contratación de publicidad gubernamental con los medios de comunicación, con lineamientos alineados a la nueva legislación en la materia y criterios que, inclusive, promuevan el uso de lenguaje incluyente y no sexista, noticias en el idioma de pueblos originarios, no hacer apología del delito, entre otros aspectos. Estamos trabajando en ello y muy pronto Michoacán dará ese paso importante, en congruencia también con una política de transparencia que ha sido pilar de esta administración para el combate a la corrupción en todas sus áreas.
La situación económica así lo impone también. Ustedes lo saben: producto de las dificultades financieras, que no son privativas de Michoacán, sino que es un problema de los gobiernos estatales y municipales en su conjunto, originado por diferentes factores, en la Coordinación General de Comunicación Social atravesamos un proceso que obligó la suspensión de convenios publicitarios desde el mes de enero pasado, con el fin de contener el crecimiento de la deuda que venimos arrastrando por la falta de recursos, y priorizar el pago de esa deuda, que no es menor, y que además se traduce también, en muchos casos, en el sostenimiento de empleos.
Dependerá de la solvencia financiera que tengamos, y de una serie de factores ajenos a la Coordinación, que también juegan un papel importante para que se inyecten recursos a la entidad.
El Observatorio Estatal de Medios de Comunicación en Materia de Perspectiva de Género y Derechos Humanos, muy pronto será una realidad. Será el primero en su tipo a nivel nacional, lo que consolida a Michoacán como un referente en el diseño de políticas públicas en favor de la igualdad y de un estado libre de violencia de género.
Su función será promover el respeto a los derechos humanos de las mujeres, sin menoscabo de la libertad de expresión y el derecho a comunicar, mediante el fomento de contenidos informativos que eviten estereotipos a través de imágenes sexistas o que revictimicen a las mujeres cuando se ven afectadas en algún hecho constitutivo de delito. Lamentablemente, hoy es común la propagación de imágenes explícitas o sensacionalistas, que vulneran los derechos humanos.
Lo que hoy estamos construyendo es el inicio de un cambio cultural, transformador, en la concepción de la generación y consumo de información con perspectiva de género, que fomente el rescate y el arraigo de nuestros valores.
Generar las condiciones necesarias para el ejercicio de un periodismo libre e independiente, es una tarea permanente que nos involucra a todas y a todos, aún y cuando en Michoacán estadísticamente no tenemos una problemática como la que enfrentan otros estados. Las cifras ahí están, se pueden verificar.
Desde el gobierno, estamos haciendo la parte que nos corresponde, y en 2017 pusimos en marcha la Unidad Estatal de Protección a Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos, como un instrumento vinculante con el Mecanismo Federal a fin de coadyuvar en la recepción y trámite de casos en donde periodistas o comunicadores vean en riesgo su integridad física o patrimonial, la de ellos y sus familias, como resultado del ejercicio de su profesión. Ningún acto que busque silenciar al periodismo, debe ser tolerado. Lo condenamos y combatiremos con todos los recursos a nuestro alcance.
Bajo esa premisa, en julio del año pasado fue aprobada la primera Ley de Protección a Periodistas y Personas Defensoras de Derechos Humanos en Michoacán, y estamos por publicar su reglamento a fin de fortalecer este marco jurídico que fue construido con importantes aportaciones de periodistas y comunicadores, quienes se han involucrado de manera decidida en este proceso, el cual otorgará mayores garantías para el ejercicio periodístico en nuestro estado.
Michoacán es un estado que históricamente se ha caracterizado por su diversidad y pluralidad, que lo han llevado a ser protagonista de las grandes transformaciones de este país, pero también de diversas convulsiones sociales y políticas. Y en nuestros tiempos, no ha sido la excepción.
Como gobierno, y como área de comunicación social, visualizo dos eventos críticos en estos tres años y medio que llevamos de la administración. Uno de ellos fue el de Arantepacua, donde elementos de la Policía Michoacán fueron sorprendidos por presuntos integrantes de la delincuencia organizada y se registraron pérdidas de vidas humanas. El otro fue el bloqueo a las vías ferroviarias por parte de integrantes de la CNTE, ocurrido entre los meses de enero y febrero de este año.
Los efectos negativos de ese bloqueo tuvieron un grave impacto, no solo en el sistema ferroviario, sino en la economía y la imagen de nuestro estado y del país. A raíz de este bloqueo y de otros factores, el Banco de México redujo las expectativas de crecimiento para el país durante este 2019; de ese tamaño fue el impacto.
Sin duda, no solamente en la forma, sino en el fondo. Y ustedes han sido testigos, por ejemplo, de una dinámica de interacción del presidente con los medios de comunicación, sin precedente, y la cual tiene varios claroscuros. Por un lado, ha habido un amplio reconocimiento a la apertura del titular del Poder Ejecutivo para informar cada mañana sobre los temas del país, a través de la denominada conferencia mañanera.
Sin embargo, la sustancia y contenido de esa información, en no pocas veces evidenciada y contrastada públicamente, ha sido objeto también de una amplia crítica, como lo ha sido, además, la polarización que una frase, un gesto, un ademán o una posición del presidente de todos los mexicanos, ha provocado en diferentes momentos y coyunturas al responder a los cuestionamientos.
Y ya no decir del linchamiento mediático hacia periodistas que han cuestionado al poder, lo que les ha merecido ser blanco de etiquetas: les llaman “prensa fifí”, conservadores, hipócritas, fantoches y otros calificativos que han generado una peligrosa bruma que atenta, desde nuestro punto de vista, contra el periodismo libre.
Son instrumentos que nos permiten tener una fotografía del momento, pero acotada a un público determinado con acceso a computadora, a internet y a una cuenta en redes sociales, la cual podría ser un perfil falso. Si revisamos minuciosamente la metodología, podemos darnos cuenta de las limitaciones de este tipo de ejercicios que, lamentablemente han proliferado, basados en una instrumentación con alto riesgo de vulnerabilidad y manipulación.
Trabajamos día con día para que la acción de gobierno tenga una amplia difusión, con el fin de que llegue a todos los sectores y a todos los rincones del estado. En la medida en que logremos ese objetivo, estaremos generando mejores posibilidades para que esas acciones y programas de gobierno tengan un mayor alcance e impacto social, en beneficio de nuestra gente michoacana, gente noble, trabajadora, orgullosa de sus raíces.
Para ello, requerimos también de un Gabinete activo, visible, protagonista, sensible y con un amplio trabajo en tierra, como lo exigen los nuevos tiempos. La función pública pierde su esencia cuando no se hace cercana a la gente, cara a cara, escuchándola y dándole solución, sin simulaciones, sin demagogia.
El ejercicio del gobierno pierde sentido si no se hace de la mano con la sociedad, con trabajo conjunto, de manera transversal e institucional, anteponiendo el interés común por encima de colores, ideologías y cálculos políticos. En Michoacán se escucha, y queremos escuchar a todas y todos.




