MORELIA, Mich., 13 de noviembre de 2019.- Un exhorto al Ejecutivo estatal para que se paguen las siete quincenas que se adeudan a los trabajadores de la Junta de Caminos desató los demonios en el Congreso del Estado, los de las izquierdas, la de Morena y la del Partido de la Revolución Democrática.

La buena intención de los diputados de Morena fue avalada por el pleno como un asunto de obvia y urgente resolución por lo que se sometió a discusión y casi se pierde la buena intención porque, resumió el diputado Arturo Hernández: “como dicen en los pueblos cuando alguien no sabe bailar, tiene dos pies izquierdos y aquí estamos bailando con dos izquierdas”, pero la cordura prevaleció y se aprobó.

Luego de que la diputada Sandra Luz Valencia dio lectura al punto de acuerdo, el perredista Octavio Ocampo propuso agregar al exhorto, otro al Ejecutivo Federal para que hay seis mil 500 trabajadores despedidos que también requieren de la solidaridad del Congreso del Estado porque las dependencias en las que laboraban fueron extinguidas y no han sido liquidados conforme a la ley.

Aunque metió ruido, fue Antonio Soto quien caldeó los ánimos de los morenistas al proponer que se solicitara al Ejecutivo una reclasificación del presupuesto 2019 para regularizar el fondo de 64 millones de pesos que se reservó para la liquidación de los trabajadores de la Junta de Caminos, del cual se estuvieron pagando sus salarios hasta el pasado mes de julio, lo cual constituye un desvío de recursos.

Además, los urgió a que en la reunión de la Comisión de Gobernación que preside Cristina Portillo, convocada para el próximo martes se dictamen las iniciativas que hay sobre el futuro de la Junta, la extinción que propuso el gobernador y dos más para una reestructura y que se mantenga ese organismo propuestas, una por Arturo Hernández, la otra por Sandra Luz Valencia y Portillo.

Valencia señaló que no hay razón para que se les haya dejado de pagar a los trabajadores porque la nómina es de siete millones de pesos que multiplicados por los siete meses que se les pagó son 49 millones de pesos y todavía hay recursos.

Portillo agregó que la relación laboral existe y por tanto la obligación de pago y ya se solicitó la reasignación presupuestal, pero la están esperando, aunque irónica señaló que hubo dinero para destinar 40 millones de pesos a la organización del Congreso y Campeonato Charro y también habría un desvío de recursos porque no estaba en el presupuesto.

Para entonces ya no había debate en tribuna, tampoco diálogo de curul a curul, estaban al tú por tú, al grado que el presidente de la Mesa Directiva, Antonio de Jesús Madriz decidió suspender la discusión, pero el pleno empezó a corear ¡presidente, presidente, presidente! Y reculó porque no pudo justificar su decisión porque lo que tenía que suspender era la sesión y no lo hizo.

Otra mala decisión, porque Portillo y Soto ya estaban exaltados, tanto que el perredista le gritó que mejor aclarara los 3.3 millones de pesos que no justificó cuando era titular de la Mujer en un gobierno del partido que ahora tanto critica y sonriente ella le contestó que eso ya prescribió y nunca le notificaron nada y que se callara porque él también había cobrado años como asesor sin trabajar.

Soto ya no contestó, dejó que hablaran los siguientes oradores, entre ellos Arturo Hernández, quien confesó a los trabajadores que estaban en gayola: “Los hemos engañado y les hemos mentido, aquí la discusión izquierda con izquierda, Morena con PRD, el exhorto no les va a pagar, incluso, la resolución del dictamen no les va a pagar, en el tema de la Junta estamos bailando con dos izquierdas”.